Sacar del poder a un presidente democráticamente electo no es un tarea fácil y, por ello, los ojos de la comunidad internacional deben estar puestos en Venezuela, advirtió ayer el subsecretario para asuntos hemisféricos del Departamento de Estado, Roger Noriega, al referirse al proceso revocatorio del mandato del presidente venezolano Hugo Chávez.
Sacar del poder a un presidente democráticamente electo no es un tarea fácil y, por ello, los ojos de la comunidad internacional deben estar puestos en Venezuela, advirtió ayer el subsecretario para asuntos hemisféricos del Departamento de Estado, Roger Noriega, al referirse al proceso revocatorio del mandato del presidente venezolano Hugo Chávez.
''Venezuela es una sociedad profundamente polarizada, y creo que es muy gratificante ver a gente de los dos lados del tema en ese país buscando soluciones pacíficas'', dijo Noriega. ``Es muy, muy importante que la comunidad preste gran atención''.
Según Noriega, el ex gobernador de California Gray Davis ``no dejó su cargo tranquilamente, porque nadie espera que un líder democráticamente electo baje la guardia y sea sacado de su cargo''.
Noriega hizo sus declaraciones ante unas 300 empresarios y funcionarios de América Latina y Estados Unidos que acudieron al segundo día de la séptima Conferencia de las Américas organizada por The Miami Herald en el Hotel Biltmore de Coral Gables.
A la pregunta sobre el origen de la polarización de Venezuela, el funcionario respondió que se debe en gran parte a ``líderes políticos que piensan demasiado en su propio interés y no se unen entre ellos para favorecer el país''.
Venezuela, que se prepara para una jornada de tres días de recaudación de firmas [del 28 de noviembre al 1ro de diciembre] para convocar a un referendo revocatorio, fue uno de los dos temas dominantes de la conferencia, junto a las discusiones sobre la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) .
Horas antes de la intervención de Noriega, uno de los líderes de la oposición de ese país denunció la injerencia del gobierno de Fidel Castro en los asuntos internos de Venezuela.
''La alianza Castro-Chávez es un capítulo oscuro de esta historia'', afirmó el secretario general de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Manuel Cova. ``Venezuela paga el fracaso del régimen castrista. Ahora representamos para Castro lo que antes fue la Unión Soviética: el financista de una dictadura''.
Esa relación ''es preocupante'', agregó Noriega en una entrevista aparte con El Nuevo Herald. ``América Latina tiene que entender que Castro fue héroe mitológico y hoy es un fantasma del pasado''.
Otros dirigentes opositores venezolanos aseguraron que apostaban a una transición democrática.
Américo Martín, uno de los principales líderes, sostuvo que el referendo será respetado luego de que se recauden 2.4 millones de firmas necesarias, equivalentes al 20 por ciento del electorado registrado, cifra que la oposición asegura podrá superar.
''No se trata de que alguien quiera o no quiera [el referendo]'', señaló Martín a El Nuevo Herald. ``Se trata de que pueda o no pueda, y a mí me parece que en este momento no se puede desencadenar la locomotora de la soberanía popular''.
Si las firmas son recolectadas, el referendo se celebraría en marzo del 2005. De aprobarse la revocatoria del mandato de Chávez --que concluye en 2006--, se convocaría a elecciones presidenciales para elegir un gobierno de transición, que podría durar dos años.
En el caso de que Chávez no acepte un resultado contrario, el suyo se ''convertiría en un gobierno de facto'', aseguró Leopoldo López, alcalde de Chacao, un municipio de Caracas. Pero primero, la oposición deberá encontrar un líder que represente a los distintos grupos que la integran, el cual deberá, asimismo, simpatizar a las masas populares, una tarea que hasta ahora no se ha logrado, según analistas.
La prioridad ahora, no obstante, es ir al ''refirmazo'', como se le conoce al proceso, el cual podría llegar a ser objeto de ''amedrentamiento'' por parte de Chávez, según Henrique Capriles, alcalde de Baruta, otro municipio capitalino. Debido a ello, los líderes opositores llamaron ayer a entidades internacionales a que supervisen el proceso.
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