Cuando uno decide deshacerse de algún cachivache que molesta en la casa, muchas veces aprovecha la ocasión para hacer una limpieza más profunda, mandando a la basura todos aquellos otros trastos que también estorban o no necesita.
Cuando uno decide deshacerse de algún cachivache que molesta en la casa, muchas veces aprovecha la ocasión para hacer una limpieza más profunda, mandando a la basura todos aquellos otros trastos que también estorban o no necesita. Asímismo, la oportunidad de revocarle el mandato al Presidente de la República y a otros funcionarios públicos, se puede convertir en una posibilidad para plantearnos como sociedad revocatorias más profundas de políticas, prácticas, creencias que están por doquier y que nos impiden progresar. Por ejemplo, tenemos la necesidad de:
1. Revocar los privilegios que hemos gozado algunos venezolanos por sobre los demás. Es hora de pasar de la sociedad de los privilegios para algunos a la sociedad de las oportunidades para todos.
2. Revocar la indolencia con la cual vemos desaparecer canchas, parques e infraestructura sin que mucho nos importe, esperando a que un nuevo operativo gubernamental las recupere. No hay política pública, ni volumen de recursos fiscales que pueda con la indolencia de la población.
3. Revocar la indiferencia con la cual miramos a menudo la suerte de nuestros compatriotas. La solidaridad tiene que ser un componente vital del país prospero y feliz que queremos ser. Moralmente no debe resultarnos aceptable que sólo algunos estemos bien.
4. Revocar la indisciplina y el desorden que campea en las calles, la administración pública y en mucho del sector privado. Un país en desorden no puede progresar.
5. Revocar el cortoplacismo extremo, que nos hace ver tres meses como largo plazo y un año como un horizonte infinito. Las grandes batallas y realizaciones toman años.
6. Revocar todas las regulaciones que asfixian la economía. Debemos abrir las puertas de par en par a todos los venezolanos y extranjeros que quieran producir, crear empleos y riqueza. Hacerles la vida más fácil para que trabajen y produzcan en Venezuela.
7. Revocar el odio, la amenaza y el terror como instrumentos de acción política. El odio nos hace infelices a todos.
8. Revocar la desconfianza que tenemos hacia todos los que nos rodean. Tenemos que apostar a creer en la gente, en nuestros vecinos, dirigentes, profesores, compañeros, en nuestro pueblo. Es preferible equivocarnos otra vez a dejar de creer en la gente.
9. Revocar la práctica de la exclusión como manera de conducir el país. El país sólo puede ser grande si entramos todos en él.
10. Revocar la idea de que un hombre es la solución a nuestros problemas. No podemos pasar la mitad del tiempo buscando un líder que nos salve, y la otra mitad tratando de salir de él.
Estas son algunas de las revocatorias a realizar para ganarnos el futuro; se trata de una limpieza más profunda de nuestra alma nacional.
GERVER TORRES
email:gerver@liderazgoyvision.org