Noviembre 26, 2003

SOBRAN RAZONES

División del país, intolerancia, la descalificación como estandarte, cogollerismo, fortalecimiento del cupulismo partidista, caudillismo, el engaño como programa de gobierno, la mentira, el populismo, la extorsión. Seguimos...

División del país, intolerancia, la descalificación como estandarte, cogollerismo, fortalecimiento del cupulismo partidista, caudillismo, el engaño como programa de gobierno, la mentira, el populismo, la extorsión. Seguimos.

La formación de milicias violentas, la agresión armada contra la ciudadanía, considerar al adversario como enemigo de guerra, abuso del poder, la manipulación de la justicia, el acorralamiento del Poder Legislativo, el chantaje contra el Poder Judicial, el ahorcamiento económico de funcionarios de oposición, militarización institucional, destrucción de la Fuerza Armada, la constante violación a la Constitución y las leyes, alcahuetería de la corrupción, el impulso de instituciones nulas y sumisas, la castración de la Fiscalía, la invisibilidad de la Contraloría, la falta de vergüenza de la Defensoría, la quiebra de la economía, crecimiento de la pobreza. Seguimos.

La cubanización, la penetración de fuerzas extranjeras vinculadas a la insurgencia, el dejar actuar a secuestradores y cobradores de vacuna, la invasión como elemento generador de caos, la confrontación contra los medios, la plomazón contra la Iglesia, el combate contra el empresariado y comerciantes, el intento de destruir a sindicatos y gremios, la rabia contra la educación privada, el usar el dinero público como propio, los acuerdos internacionales para favorecer amigos y colegas de fuerza, el odio como forma de vida, el resentimiento social, el proselitismo oportunista y con recursos del Estado, lo andado hacia una dictadura unipersonal, el desmedido deseo de controlar todas las rendijas de la democracia, la persecución de personas catalogadas como objetivos políticos, la toma partidista de Pdvsa, utilización de los recursos petroleros como caja chica de Miraflores y de la revolución, el cuento de la revolución, el enorme desempleo, la ranchificación general, el control de cambio como alicate del poder, el control de precio como fusil contra empresarios. Seguimos. El enterramiento de la confianza, el adoctrinamiento de pobres y débiles sociales, el alejamiento de la inversión extranjera, el abandono irresponsable de Vargas, la desatención a la red hospitalaria, el fracaso en la creación de un sistema de seguridad social, el inevitable y cíclico enfrentamiento con naciones tradicionalmente amigas, el mecanismo de generar leyes que sólo buscan aumentar el poder desde Miraflores, el incumplimiento de miles y miles de promesas, el fraude a millones de esperanzas, la transmisión de cadenas con el único propósito de fregarles la paciencia a los ciudadanos, la instauración de la buhonería como forma de sobrevivencia, el chantaje sin disimulo en los programas sociales, el discurso enfermizo de violencia clasista, la incultura expuesta como elemento de cercanía social, el rompimiento con los usos y costumbres de la magistratura, lo ordinario y chabacano para caracterizar la figura de sencillez, el desdeñar la educación especializada y de excelencia, la desviación del deporte hacia la política barata, la eliminación del concepto de movilidad social y del mejor futuro como meta de vida, la aparición del hambre más descarnado en los sectores menos favorecidos, el cambio falso en el tono del discurso, la burla hacia los ciudadanos, el hacer creer que se acepta el juego democrático, el bombardeo contra la clase media, la miseria como eslogan reivindicativo, el permitir que la delincuencia asuma el mando en las calles y asesine sin castigo...

Sobran las razones.

Elides J. Rojas L.
erojas@eluniversal.com


Publicado por Nelson Amaral Duarte em Noviembre 26, 2003 07:15 PM
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