El presidente de la República, Hugo Chávez, a pesar de que lucía imbuido en el _al menos aparente_ ambiente de reconciliación que aparece con el despliegue de los procesos de referendo revocatorio, sorprendió ayer al advertir que, aunque procura la paz, no sabe si portará otra vez su fusil.
El presidente de la República, Hugo Chávez, a pesar de que lucía imbuido en el _al menos aparente_ ambiente de reconciliación que aparece con el despliegue de los procesos de referendo revocatorio, sorprendió ayer al advertir que, aunque procura la paz, no sabe si portará otra vez su fusil.
"Sigo siendo un soldado, sólo que ya no ando con uniforme ni con fusil, y aspiro más nunca tener un fusil en las manos. Aspiro, no sé... porque una vez me obligaron a volver a tomarlo. Ojalá no nos obliguen más nunca, porque queremos paz en Venezuela, pero no la paz de los sepulcros ni la paz impuesta por las bayonetas, sino la paz hermosa de un pueblo, esa que vimos estos últimos cuatro días, y que ustedes pudieron ver, un pueblo alegre en las calles, un pueblo ratificando su convicción democrática, participativa, bonita, alegre", invocó aludiendo a la recolección de firmas de solicitud de la revocación de mandato de diputados de oposición.
"Ese es el mundo que queremos caminando hacia su propio destino, sintiéndose actores de su propia historia, y no ser pasivos, dominados, excluidos y mudos. Ese pueblo es un actor político, y ¡qué fuerza tiene ese pueblo! No hay mejor actor político que un pueblo consciente, unido", expresó al estrenar la V Asamblea General de la Confederación Parlamentaria de las Américas, en el Teatro Teresa Carreño.
Fuente: www.eluniversal.com