DESDE 1982, hemos sufrido en varias ocasiones el efecto negativo de los "ajustes económicos", siendo uno de sus ingredientes fundamentales la devaluación. Esto ha hecho que los venezolanos seamos cada vez más pobres.
En los últimos dos años el dólar oficial subió de 700 Bs/$ a 1.600 Bs/$ y, el del mercado negro va por 2.700 Bs/$. En forma simplista, esto provocará un aumento de los bienes que consumimos del 130% al 280%. Esto ha ocurrido sólo para darle más bolívares al gobierno, y sin estar enmarcado dentro de ningún "programa o agenda" como se habían realizado en el pasado.
DESDE 1982, hemos sufrido en varias ocasiones el efecto negativo de los "ajustes económicos", siendo uno de sus ingredientes fundamentales la devaluación. Esto ha hecho que los venezolanos seamos cada vez más pobres.
En los últimos dos años el dólar oficial subió de 700 Bs/$ a 1.600 Bs/$ y, el del mercado negro va por 2.700 Bs/$. En forma simplista, esto provocará un aumento de los bienes que consumimos del 130% al 280%. Esto ha ocurrido sólo para darle más bolívares al gobierno, y sin estar enmarcado dentro de ningún "programa o agenda" como se habían realizado en el pasado.
Lamentablemente, ya todos sabemos que nunca recuperamos la totalidad de nuestros ingresos cuando ocurren estas devaluaciones.
Alerta, todos de acuerdo. Muchos especialistas coinciden en ajustes inminentes al tipo de cambio. El Gobierno, explícitamente establece en el presupuesto que habrá una devaluación el año entrante y, los economistas advierten que un ajuste (seguramente una devaluación) se utilizará para "licuar" la exagerada deuda que ha acumulado la nación. Esta es una coincidencia nefasta en contra de todos nosotros.
Los responsables de tomar las decisiones económicas se olvidan que la razón de ser del Estado es dar el mayor bienestar posible a la población, y no obligar a la población a hacer sacrificios, "a apretarse el cinturón", utilizando el fácil camino de la devaluación.
Existen muchas alternativas, tal vez, más difíciles de diseñar y de ejecutar. Por ejemplo, si la mayor presión fiscal proviene de los pagos de intereses y capital de la deuda del Estado, entonces entre el Gobierno y sus acreedores, deben encontrar una salida a este problema. No se puede acudir al bolsillo de los venezolanos, que no han pedido prestado, ni han dado prestado, como la solución.
LUÍS EDUARDO MURO
muro97@cantv.net