El presidente Hugo Chávez dijo estar dispuesto a aceptar los resultados de un probable referendo revocatorio en su contra, pero aseguró que no permitirá que ocurra lo que pasó en abril pasado. "Esta vez utilizaremos las armas", dijo Chávez en referencia a una posible movilización de la oposición para exigir su renuncia con base en una supuesta de recolección de millones de firmas
El presidente Hugo Chávez dijo estar dispuesto a aceptar los resultados de un probable referendo revocatorio en su contra, pero aseguró que no permitirá que ocurra lo que pasó en abril pasado. "Esta vez utilizaremos las armas", dijo Chávez en referencia a una posible movilización de la oposición para exigir su renuncia con base en una supuesta de recolección de millones de firmas
“El mayor aporte que pueden hacer los seguidores del proceso, la gente que de verdad apoya al Gobierno, es garantizar que haya paz durante la jornada de recolección de firmas de la oposición, eso sí, manteniéndose alertas y sin permitir trampa”, así lo expresó de propia voz el presidente de la República Hugo Chávez, al tiempo que aseguró que la probabilidad de que le recojan las firmas para solicitar la revocatoria de su mandato es “prácticamente nula”.
En una rueda de prensa a la que asistieron medios de comunicación nacionales e internacionales, Chávez se mostró dispuesto a aceptar los resultados de un probable referendo revocatorio en su contra, sin embargo, aclaró que los números finales deben estar muy bien probados.
Enfatizó que no permitirá que en Venezuela ocurra lo mismo que en abril del año pasado, cuando se separó de su cargo por algunas horas, “esta vez utilizaremos las armas”, dijo.
En alusión a los medios de comunicación, amenazó con aplicarles la Ley e incluso con cerrar a los que den indicios “de conspiración”. Igual amenaza dirigió a los reporteros, a quienes recordó que no están exentos de la legalidad.
Hizo hincapié en que tienen todo listo para enfrentar cualquier tipo de rebelión basada en la supuesta de recolección de millones de firmas. “Que nadie venga a decir que han recogido determinado número de rúbricas y que por lo tanto yo debo renunciar, eso no lo permitiremos. Ya hemos coordinado con el Ministerio de Infraestructura y con el Ministerio de Comunicación e Información para cerrar los medios que transmitan este tipo de informaciones”.
En un discurso variante –a ratos conciliatorio y a ratos agresivo- declaró que lo mejor que le puede pasar a la oposición es que no llegue a recoger las firmas necesarias para convocar el referendo revocatorio porque “la paliza y la derrota que le propinaremos sería histórica, sería de Padre y Señor nuestro”.
Analizando la “posibilidad negada” –así mismo la calificó- de que él tenga que salir después de realizar un referendo revocatorio, dijo que podría generarse en el país una situación de desestabilización “mi ausencia podría desatar una crisis similar a la que ocurrió entre el 12 y 13 de abril del 2002 (...) Aquí hay un pueblo dispuesto a pelear”, expresó.
Los sectores pobres “no van a permitir” que les quiten los programas de alfabetización, de atención médica en los barrios y becas para desempleados y estudiantes.
Chávez avaló las cifras oficialistas que dan un total 2,6 millones de firmantes, sin embargo, no tuvo explicaciones para el evidente contraste entre lo anunciado y la escasa presencia de gente en los centros de recolección durante el llamado "firmazo".
"Respeto tu forma de ver las cosas. No podría explicártelo, hay múltiples evidencias de que fue así (concurrido) ... Es un hecho que se explica con matemática", señaló a un corrsponsal extranjero, "Millones salieron a firmar", agregó.
Fuente: www.elmundo.com.ve