Noviembre 27, 2003

LA CRISIS GOLPEA A LOS HOGARES VENEZOLANOS

Cada vez más venezolanos carecen del dinero suficiente para procurarse los alimentos de la dieta básica, y están tornándose incluso mucho más moderados en el consumo de alcohol, una abstención obligada por el desempleo, la disminución del ingreso familiar y el alto costo de los productos en supermercados y abastos.

Cada vez más venezolanos carecen del dinero suficiente para procurarse los alimentos de la dieta básica, y están tornándose incluso mucho más moderados en el consumo de alcohol, una abstención obligada por el desempleo, la disminución del ingreso familiar y el alto costo de los productos en supermercados y abastos.

Una reciente encuesta lo puso en los siguientes términos: el 85 por ciento de la población en Venezuela no puede comprar todos los alimentos que necesita cuando acude al supermercado, mientras que el 54 por ciento ni siquiera tiene para adquirir lo básico.

Un estudio de la Asociación Nacional de Supermercados (ANSA) y la firma encuestadora Datos, dado a conocer recientemente, reveló que el consumo general del venezolano cayó 14 por ciento durante los primeros ocho meses del año, mientras que la compra de los productos básicos como sal, azúcar, harina de maíz y pasta tuvo un incremento de 2 por ciento.

''Más de la mitad de los consumidores venezolanos manifiestan que compran lo indispensable, lo cual indica que hay una alta concentración de la compra en los productos básicos, que son los más económicos'', dijo Nelson Da Gama, presidente de ANSA.

El reporte estadístico reveló una caída de 5 por ciento en la compra de productos de cuidado personal, ''un comportamiento que no se había registrado anteriormente'', acotó Da Gama.

El empresario dijo que alrededor del 85 por ciento de los estratos A, B y C de la población, que abarca la clase alta, media y baja, realiza sus compras en supermercados. En cambio, sólo el 53 por ciento del segmento E, de escasos recursos, acude a este tipo de establecimiento para adquirir sus alimentos.

Un país catalogado como uno de los grandes consumidores de licores en el mundo, ha visto la disminución del consumo de alcohol de casi 20 por ciento en bebidas espirituosas, y 31 por ciento en cervezas.

El consumo de bebidas no alcohólicas también se redujo a casi un tercio del total consumido durante los primeros ocho meses de 2002, mientras que el consumo de leche se desplomó 50 por ciento con respecto al año pasado, según la Asociación de Productores Agropecuarios.

''Evidentemente se ha producido una fuerte caída del poder adquisitivo del venezolano en los últimos cinco años'', dijo el economista y asesor financiero Alexander Guerrero, al comentar los resultados de la encuesta.

Guerrero dijo que a pesar de que el país tiene un alto nivel de reservas internacionales (alrededor de $22,000 millones), el mercado laboral y la productividad laboral están experimentando una alta contracción.

A juzgar por las cifras del reporte de la ANSA, la crisis ha tenido un efecto disciplinante en el consumidor venezolano. Según las cifras, el llamado consumo impulsivo se redujo en 20 por ciento, para dar paso a un consumo más calculado por la carencia de recursos.

''Para la gente de escasos recursos, la situación ha llegado al extremo de que visitan el supermercado hasta dos veces por día, para comprar estrictamente lo que se requiere para el almuerzo o la cena'', afirmó Juan Manuel Domínguez, un experto en tendencias del consumo de la firma Trade and Marketing Consult, en Caracas.

Los resultados de la encuesta de ANSA y Datos se muestra consistente con las más reciente mediciones del oficial Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que calculó en 54 por ciento el total de la población que en Venezuela vive en pobreza.

Durante el primer semestre de este año, casi 3 millones de familias venezolanas fueron catalogadas como pobres, según el INE, porque ''son incapaces de costearse la canasta básica'', dijo Elías Eljuri, presidente del organismo.

Al mismo tiempo, 1.3 millones de familias no tenían suficientes ingresos para comer al cierre del primer semestre de 2003, encontró el INE.

Las cifras oficiales revelaron que el país se empobrece a razón de 500,000 familias por año, un ritmo sin precedentes.

A pesar del alarmante nivel de pobreza admitido por el propio gobierno, otros estudiosos consideran que la situación de la pobreza es todavía mucho peor.

''A esta generación le ha tocado vivir el más espectacular proceso de empobrecimiento masivo que haya tenido lugar en la historia republicana del país'', afirmó el sociólogo Luis Pedro España, director del Centro de Investigaciones Sociales y Económicas de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

De acuerdo con estudios dirigidos por España en el marco del Proyecto Pobreza de la UCAB, el ingreso per cápita de un venezolano hoy ``es similar al que tenía otro compatriota en 1957, y las previsiones conservadoras nos podrían poner al final de este año a niveles de 1951''.

España dijo que de un 23 por ciento de hogares en situación de pobreza que existían en 1978, la cifra se incrementó a 61 por ciento en 1998, y todavía aumentó 10 por ciento más durante los últimos cinco años.

Para muchos, la principal razón del aumento de la pobreza está directamente relacionada con los altos niveles de desempleo y el cierre de cientos de empresas debido a las políticas económicas del gobierno.

''En este momento, la mayor necesidad que tiene el país es la falta de ingreso como consecuencia del desempleo'', acotó Janeth Márquez, directora nacional de la organización Cáritas de Venezuela.

En una declaración inusual, el propio Nuncio Apostólico en Caracas, monseñor André Dupuy, dijo en una entrevista que en Venezuela ``hay una tragedia humana, porque muchos ciudadanos están viviendo una vida que no es digna de la persona humana''.

El gobierno de Hugo Chávez defiende su gestión aludiendo a los programas dirigidos para aliviar la pobreza, entre los que se encuentran los planes Barrio Adentro y Misión Robinson.

Según el ministro de Finanzas, Tobías Nóbrega, el gobierno destinará, en el presupuesto del 2004, $5,000 millones para combatir la pobreza, y entregará importantes subsidios a productores agropecuarios para abastecer adecuadamente el mercado nacional.

''A pesar de los obstáculos que hemos encontrado desde el paro de los empresarios, la revolución está avanzando en los programas de beneficio a la clases desposeídas'', aseguró el parlamentario Tarek William Saab, director internacional del oficialista MVR.

Fuente: EL NUEVO HERALD MIAMI

Publicado por Nelson Amaral Duarte em Noviembre 27, 2003 09:46 PM
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