Noviembre 30, 2003

10 RAZONES PARA EL DESCONTENTO

El reloj electoral de los venezolanos ha echado a andar y a pesar de que cruzamos apenas la mitad del período presidencial, a los cinco años de gobierno los ciudadanos, tanto aquellos que se mantienen fieles a la causa chavista como quienes la adversan, han salido a las calles a emitir un juicio sobre la gestión del presidente Chávez. Giuliana Chiappe, Elides Rojas, Oscar Medina y Francisco Olivares hacen un recorrido sobre los 10 aspectos que según los estudios de opinión más preocupan a la gente.

El reloj electoral de los venezolanos ha echado a andar y a pesar de que cruzamos apenas la mitad del período presidencial, a los cinco años de gobierno los ciudadanos, tanto aquellos que se mantienen fieles a la causa chavista como quienes la adversan, han salido a las calles a emitir un juicio sobre la gestión del presidente Chávez. Giuliana Chiappe, Elides Rojas, Oscar Medina y Francisco Olivares hacen un recorrido sobre los 10 aspectos que según los estudios de opinión más preocupan a la gente.

1.- Plan Desempleo

La estrategia del país paralelo no se detiene ante ningún costo: la meta es acabar con el empresariado tradicional que no se cuadre con la ¿revolución¿ y propiciar -lo correcto aquí es enunciar- el desarrollo de un nuevo estamento productivo que vaya de la mano con el líder de la boina roja. De las 11 mil industrias que operaban en el país cuando Hugo Chávez asumió la presidencia quedaban a principios del último trimestre del año unas 4.500 y el cálculo es que al terminar diciembre otras mil hayan cerrado sus puertas.

Esa es la ecuación: cierre de empresas, se reduce la inversión productiva y cero generación de empleos.
En junio, la encuesta de Conindustria reveló que más de 70% de los empresarios estimaba disminuir sus niveles de empleo. Lógico: entre agosto de 2002 y junio, cerraron 1.950 empresas medianas y pequeñas.
Chávez encontró al país con 1,2 millones de desempleados. Para el primer trimestre de 1999 el INE ubicó la tasa de desempleo en 15,6%, que representa 1 millón 596 mil personas. Y en la actualidad la cifra oficial es cercana a los 2,4 millones de desempleados: más de 700 mil puestos de trabajo se han perdido durante el mandato chavista. Y 53% de la población se las arregla en el sector informal.

Obviamente el paro general aportó lo suyo: eso es innegable. Pero el Gobierno se ha empeñado en justificar el alto índice de desempleo achacando las culpas a ese nefasto episodio sin asumir las propias. En mayo estudios de la encuestadora Datanálisis -entre otros- dejaban claro que antes de la huelga general el desempleo había aumentado al menos 7,6 puntos porcentuales durante los primeros tres años de gestión, que con el paro cívico la medición sumó 2,4 puntos y que pasado el convulsionado momento, la medida de férreo control cambiario tuvo también el efecto de aportar 1,3 puntos en la cuenta del desempleo.

El teniente coronel ha ordenado su plan de empleo número nueve. ¿Y los otros ocho? Sabrá el caudillo... Con este noveno proyecto, Chávez asegura que ayudar a 500 mil personas a conseguir empleo antes de que finalice el año, cosa que -sin duda, se agradece. Sólo que a estas alturas, después de casi cinco años mandando, el Presidente debería conocer esa estimación que señala que cada año ingresan al mercado laboral cerca de 400 mil aspirantes y sumarla a los 2,4 millones de desempleados que ya existen. ¿OM

2.- En desacuerdo

El evento del reafirmazo que se inició el jueves 28 de noviembre contiene características parecidas a la de un proceso electoral, generado tanto por las exigentes medidas promovidas por el CNE en su reglamentación como por la situación política altamente polarizada en que vivimos. Se puede decir que es practicamente un plebiscito.

Si a esto le unimos que se trata de un Gobierno que cruza por sus cinco años de gestión, podríamos decir que el reloj electoral se ha echado a andar y estamos ante un juicio de fin de quinquenio.
La última encuesta nacional de Consultores 21 realizada en septiembre marca la misma tendencia descendiente de desprobación a la gestión de Hugo Chávez que registran otras empresas medidoras de la opinión pública.
En ellas la gente muestra una apego muy alto a los valores del sistema democrático. Ello ha sido un elemento negativo en la gestión de Chávez a quien los electores le cobran el haber privilegiado las relaciones con Fidel Castro y con otros líderes que encarnan tendencias políticas distintas al sistema democrático.
Otro valor importante en el descenso de electores ha sido la pérdida de la la unidad, de la estabilidad y de la paz dada por el discurso violento, la división entre venezolanos y la creación de grupos armados que han generado muertos y heridos a los largo de más de dos años de violencia en las calles.
Por esta razón se manifiesta un fuerte apoyo a los procesos revocatorios donde, tanto el pueblo chavista como el opositor, se volcaron pacíficamente a utilizar el voto por encima de la violencia. En ambos actos los grpos de choque han estado ausentes.
También revelan que al lado del deseo de una reconciliación en el país, la gente no deja de lado las necesidades económicas y por ello le dan baja calificación al Gobierno en la generación de empleos y crecimiento.
Para ello claman por un líder que aporte buenas ideas para solucionar los problemas del país, que se preocupe por las necesidades de la gente, honesto confiable y que trabaje para mejorar las condiciones económicas de los pobres.
Chávez ha sido el Presidente que más apoyo ha tenido a su gestión. De 84% en el primer trimestre de 1999, ha bajado a 31% en este último trimestre de 2003, según los estudios de Keller y Asociados.¿FO


3 .- Plomo y sangre

Casi 40 mil personas han fallecido de manera violenta desde 1999. Y sólo en lo que va de año se cuentan más de 8.350 homicidios. Se estima que en este país más de 5 millones de habitantes portan armas de variado calibre y potencia: hasta de guerra. Y desde al año 2000 la División de Armamento de la Fuerza Armada, Darfa, ha otorgado 1 millón 500 mil permisos para portar armas. El ex secretario de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía Metropolitana, Iván Simonovis, estima que la cantidad de armas ilegales que hay en la calle debe ser el doble que las debidamente permisadas.

La inseguridad en el país ha alcanzado pavorosos niveles: la Semana Santa pasada reportó 30 asesinatos por día, el puente del 24 de junio dejó un saldo de 117 crímenes, el primer fin de semana de abril el hampa asesinó a 89 personas, un promedio de un muerto por hora, y durante los dos primeros meses del año se contabilizaron cerca de 30 delitos cada hora, y se calcula que de cada diez choferes de transporte público semanalmente 7 son asaltados y de 3 a 4 son asesinados. Eso, por citar unos ejemplos en un país en el que cada fin de semana deja saldos rojos de 40, 60 o hasta 96 muertos como el fin de semana pasado.
Durante los primeros 183 días del año, el cuerpo de policía judicial contabilizaba 6.920 homicidios, cifra que representa el escandaloso récord de 37 asesinatos por día. En ese lapso más de 14 mil personas ingresaron a los centros asistenciales heridos por el hampa. Ya para entonces se estimaba un cierre de año que, según se ha visto, posiblemente alcance la sangrienta previsión de 13.840 asesinados.
En una de sus clarificantes declaraciones, el ministro de Interior y Justicia aceptó que existe el agua tibia: ¿Es evidente, no lo vamos a negar, que tenemos un problema de inseguridad¿. Para Lucas Rincón el meollo del asunto se ubica en 1999 con la aprobación del Código Orgánico Procesal Penal: salieron 12 mil delincuentes y todavía estamos pagando las consecuencias y se agrava porque la PM ¿por razones políticas¿ no se metió a los barrios durante los meses que estuvo intervenida y desarmada. Inutilizada la PM se calcula que los delitos se incrementaron en 150%. Pero el trisoleado no contabiliza entre las causas de la inseguridad, detallitos como los factores económicos que la impulsan, la escasa coordinación entre todas las policías municipales y el déficit de 35 mil uniformados y 20 mil agentes de investigación. ¿OM


4.- Ni con maquillaje

Han desperdiciado toneladas de colorete y de polvo compacto y no han podido poner bonita a la inflación. El soberano ve los precios feísimos, a pesar del maquillaje.
No es sólo el 151% de incremento en el indice de Precios al Consumidor, que confiesa el Banco Central de Venezuela en el aumento de los bienes y servicios durante los últimos cinco años. Es que ya la quincena, para los afortunados que la reciben, no alcanza para nada. La explicación es que los productos realmente necesarios han aumentado mucho más que 151%. Los medicamentos llevan la batuta. En algunos casos, su incremento ha superado el 500%.
La mejor inflación que ha registrado esta revolución la logró durante los tres primeros años de régimen: 20% en 1999; 13,4% en 2000 y 12,9% en 2001. En esa época, el furor de las cifras provocaba la desbocada promesa de que ¿¡Derrotaremos la inflación! ¡La llevaremos a un dígito!¿. Misión incumplida, para variar. El problema es que se carecía, igual que ahora, de una estrategia antiinflacionaria sostenida y comprendida dentro de una eficiente política económica global, basada en el crecimiento económico. En esto, la revolución actuó de idéntica manera que las mentadas ¿cúpulas podridas¿.
El control de la inflación, en la primera mitad del quinquenio de Hugo Chávez, se basó en la sequía de dinero dentro del mercado venezolano, pues todo se escapaba al extranjero a través de la compra de dólares. Las reservas se escurrían descontroladamente. Y, mientras los bolívares se dediicaran a transformarse en divisas y alimentar cuentas bancarias en el exterior, no presionarían los precios del mercado interno.
En el año 2002 se acabó la fantasía presidencial del dígito único. A 31,2% saltó aquel año, el Indice de Precios al Consumidor que es la forma cómo el Banco Central mide la inflación ante el consumidor. A punta de controles de cambios y de controles de precios, que sólo son reales para las mediciones centralistas y no en el mercado. En las bodegas y supermercados lo que muestra es escasez.
Las fallas que provocan la inflación son estructurales. Por eso, el maquillaje no tapa nada.¿GCH

5.- División social

La división de la sociedad en dos fracciones políticas muy marcadas y aparentemente irreconciliables, al lado de la violencia que se deriva de la alta polarización, son uno de los rasgos más relevantes derivados de cinco años de gestión al frente del llamado proceso bolivariano que lidera el actual presidente Hugo Chávez Frías.
Este elemento de división ha aparecido por primera vez en la política venezolana en los 43 años de democracia. Más allá de un discurso encendido que promueve la división política y entre clases sociales, se trata de un proyecto político que se desarrolló sobre la base de una forma unidireccional y excluyente, en el cual no se admite la disidencia.
El sociólogo Amalio Belmonte señala que el chavismo se ha manejado dentro de la idea de que lo que se está implantando en Venezuela es una revolución. De allí que dividieron a la sociedad venezolana en dos bandos: los que están con la revolución que son los amigos y los que discrepan de ella, que son los enemigos.
Apoyado en una gran popularidad, la palabras usadas por Chávez en sus discursos tienen un toque ¿casi mágico para quienes creen en él y ese discurso descalificó de entrada y colocó fuera del debete natural a los demás sectores¿, sostiene Belmonte.
Para la sicoanalista, María Cristina Ortega la acción de dividir en dos bandos es una cosa primitiva. Explica que cuando los individuos se masifican siguen ciegamente al líder y no quieren oir verdades y esas masas pueden perder el control facilmente y violentarse. El paso al odio viene de la mente primitiva, todo lo que está en el otro bando lo odiamos¿.
Observa el siquiatra Robert Lespinasse que las expresiones del mandatario son gestual y verbalmente proposiciones violentas. La división se produce cuando se han utilizado las emociones de la población como instrumento para seducir. El uso de las necesidades de la población ha creado la matriz que lo que la persona no ha logrado es porque alguien se las ha quitado y no porque él no las ha sabido obtener.
¿Chávez habla de guerra, de batalla, de pelea, confrontación, no es un hombre que negocia, no es diplomático, quien se opone a él es su enemigo y hay que liquidarlo¿.¿FO

6.- Malísima economía

La crisis económica, vista como un todo, es otra de las razones que fruncen ceños entre los venezolanos. Estas dos palabras encierran varios ingredientes que, mezclados y revueltos como ocurre ahora, provocan una mezcla peligrosa que genera dos dramas paralelos, el personal y el social, y reduce cualquier perspectiva de un futuro mejor.
Desempleo, economía informal que en gran parte es buhonerismo desordenado y caótico, desaparición de la inversión privada, deterioro constante del poder adquisitivo, deterioro de la calidad de vida, insatisfacción de las necesidades básicas y, luego, hambre y pobreza forman parte de la llamada crisis económica. Por eso es que, a pesar de las macrovariables que encierra, no es un concepto ajeno a las personas.
Los controles de cambio y de precios son dos de las más recientes medidas económicas del Gobierno de Hugo Chávez. Ambas han afectado directamente a los venezolanos en las áreas más sensibles. La Cámara de Comercio de Caracas, en su último boletín del 26 de noviembre, ofrece ¿una mirada a los efectos de los controles¿.
En medicinas, se sufre una escasez parcial en medicamentos que no forman parte de tratamientos extremos como aquellos que luchan contra el HIV o el cáncer que sí están desaparecidos del mercado. Según un mayorista de medicinas, la ¿escasez es cercana al 30%. Antes de los controles, era de 10%¿. También se siente gran ausencia de medicamentos para diabéticos.
En el caso de los alimentos, los precios a nivel de quien produce se han incrementado en aproximadamente 60% en rubros esenciales como los cereales. Este costo no ha podido ser trasladado por los industriales al precio de venta al público porque están controlados por lo que se presentan altos niveles de escasez en café, atún, sardinas y pastas, que se agrava con la salida de estos productos a Colombia donde se venden con precios muy superiores. Otros rubros se están vendiendo a pérdida. En otros casos, como el azúcar, la desaparición de los alimentos del mercado se produjo por falta de licencias fitosanitarias, que debía expeder el Ministerio de Agricultura y Cría. ¿GCH

7.- Fabricando pobres

Prometió que iba a ser el presidente de los pobres y lo está cumpliendo. A su particular manera, claro está. El problema, ya se sabe, no es invento del gobierno chavista. Las dos décadas anteriores son el claro ejemplo de que no basta con tener petróleo y creerse el cuento de que somos un país rico: ha sido largo el tobogán que lleva a la miseria. Y esta bonita revolución le ha dado un fuerte empujón al soberano para acelerar como en ninguna otra época esa caída al foso: de los 23 millones de personas que viven en Venezuela, 13 millones 365 mil están hoy en situación de pobreza, es decir que no tienen capacidad económica para pagar el costo de la canasta básica. Y de ese total, 6 millones viven en pobreza extrema: esta es gente que no puede cubrir el valor de la cesta alimentaria.
Y cada vez pueden menos: la canasta de alimentos se ubicó para octubre en 270.376 bolívares, lo que representó 5.320 bolvares más que al cierre del mes anterior. En contraste, el salario mínimo es de 247.104 bolívares: cubre sólo 87,4%.
De los 5.858.918 hogares censados en 2001, más de 2 millones 985 mil familias se ubicaban por debajo de la línea de pobreza. Y los indicadores del Instituto Nacional de Estadística de 2003 señalan que 54% del total de los hogares venezolanos no cubren el precio de la canasta básica. Para el primer semestre del año el ingreso promedio en los hogares pobres se ubicó en 245 mil bolívares y en los que se sitúan en condiciones de pobreza extrema fue de 151.700 bolívares.
Las cifras del INE arrojan otro dato preocupante: 21% de la población del país tiene problemas de desnutrición. Y según un informe de la Comisión de Familia, Mujer y Juventud de la Asamblea Nacional más de 7 millones de menores de edad se encuentran en situación de pobreza y de ese grupo, unos 4 millones están en niveles críticos.
Un día, Hugo Chávez descubrió que debía hacer algo por los pobres. Y como si recién comenzara su mandato decidió que era hora de ¿acabar con la pobreza¿, así enunció la famosa Misión Cristo, de la que no se sabe nada más. Lo que sí es un hecho, es que Venezuela no cumplirá la palabra empeñada ante Naciones Unidas: de los países que acordaron trabajar para reducir a la mitad la pobreza extrema para el año 2015, el nuestro está muy lejos de alcanzar la meta. Y eso se ve en la calle todos los días.¿OM

8.- El Estado soy yo

El presidencialismo o autoritarismo ha sido un sello de identidad en la actuación del gobierno de Hugo Chávez.
Desde que asumió el poder prácticamente todo ha pasado por sus manos. El llamado a una Constituyente lo asumió Chávez en el mismo momento en que se juramentaba sin escuchar la opinión de un Congreso multipartidista que acababa de ser electo. Seleccionó minuciosamente los candidatos que irían a la Asamblea Constituyente, se utulizó un mecanismo electoral que favoreció a los candidatos chavistas a la Asamblea Constituyente, intervino en la redacción de la mayoría de los artículos y la nueva Constitución se aprobó con 90% de mayoría chavista.
De la nueva Constitución emanó la facultad del Presidente de la República de decidir sobre los ascensos militares sin el control de la Asamblea Nacional. Esto le permite al Presidente ejercer un control directo sobre la institución armada a través de los ascesos militares.
Para las elecciones de agosto de 2000 el Presidente recorrió estado por estado para levantar el brazo a los candidatos seleccionados por él para las gobernaciones, quitándole a la militancia emeverrisa derecho a optar por por un cargo público y el derecho a seleccionar a sus candidatos en cada región.
Una vez culminado ese proceso, el chavismo buscó consolidar unos poderes públicos que estuviesen alineados con el proceso. El 20 de diciembre de 2000 se eligieron los representantes de la Fiscalía, la Contraloría, y Defensoría del Pueblo. Para ello el chavismo impuso su mayoría parlamentaria seleccionando a tres figuras abiertamente parcializadas con el Gobierno. Más tarde se hace los mismo con los magistrados del TSJ permitiendo así al Ejecutivo ejercer un control casi directo sobre los poderes.
En los momentos en que algunos de los funcionarios electos se han salido de la línea oficial y tomado decisiones autónomas, inmediatamente es reprimido por el jefe del Estado. ¿Las amenazas del Presidente de la República a los otros poderes han sido recurrentes desde 1999 ¿(...) expresa un informe de Provea del año 2002 y 2003. Según las organizaciones no gubernamentales más importantes del país que trabajan en la defensa de los Derechos Humanos, la politización y falta de autonomía de los poderes públicos en Venezuela ha generado la violencia política y una alta impunidad en casos de violación de los Derechos Humanos. La impunidad alcanza a 98% de los casos en tribunales.¿FO

8.- Corrupción bonita

De angustiado social, austero de corazón y abanderado de la lucha contra la corrupción de las ¿cúpulas podridas¿ pasó a ser una mezcla criolla de jeque árabe con lord inglés y de paso mudo cuando se trata de criticar las irregularidades voceadas y evidentes de su gestión.
La corrupción de la Cuarta República fue utilizada como bandera electoral. Se dijo de todo. También se negó. El rumor más celebre, y también desmentido, era que había prometido freir las cabezas de los corruptos en aceite hirviendo. En los primeros tiempos de Gobierno, el leiv motiv continuaba. En octubre de 1999 casi juró que le daría ¿guerra a muerte a la corrupción¿ y, con sus metáforas acostumbradas arengó, ¿yo tengo la espada desenvainada, y si mi propia cabeza la tengo que cortar, la cortaré¿.
El discurso continuó durante un año entero, aunque sin resultados concretos anticorrupción. Hugo Rafael le pasó la batuta a Eliécer Otayza, el 9 de octubre de 2000: ¿¡No podemos tener compasión con nadie! Le dije a Otaiza agárramelos a todos los que tengas que agarrar, sean quienes sean, civiles o militares, livianos o pesados; quiero verles las caras, que el pueblo los vea¿. Por supuesto que el pueblo todavía no ha visto a nadie.
Y a pesar del etéreo contralor, las denuncias que vocean la corrupción de este régimen, existen y reportan miles de millones de bolívares desviados. Mucho más que aquellos 250 millones por los que Carlos Andrés Pérez dejó Miraflores.
Durante todo este año 2003, Conrado Pérez, presidente de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional ha hecho gruesos cálculos: los revolucionarios manejaron, hasta mediados de este año, 145 mil millones de dólares durante su gestión. Las cuentas más conservadoras de Pérez son escalofríantes: ¿A un cambio entre 1.100 y 1.200 bolívares por dólar, eso quiere decir que el Gobierno de Chávez ha recibido 178 billones de bolívares y que diariamente ha gastado 158 mil 200 millones de bolívares¿.
La cantidad de fondos malversados supera en 3.000% los supuestamente desviados durante los dos gobiernos precedentes al de Chávez. La Fiscalía tiene, en aparente procesamiento, cerca de 15 mil denuncias por irregularidades. Aún no se han mostrado los rostros que Chávez prometió en 2000, cuando todavía se acordaba que la corrupción es algo para combatir.¿GCH

10.- El gran fraude

Ya lo de embustero y tramposo dejó de ser noticia. Esa fama no es un asunto que se pueda construir en un día. En eso ha sido constante, insistente, duro de quebrar.
Con seguridad, uno de los engaños más profundos liderados por Hugo Chávez es el absoluto incumplimiento de lo que fue su promesa básica antes de llegar al Gobierno y, lo que es peor, la que sigue siendo su bandera después de casi cinco años de mandato: Le dijo a todo el país que lideraría un cambio, una transformación profunda, luego de 40 años de corrupción, desorden y cúpulas podridas.
Los millones que lo apoyaron nunca interpretaron esa oferta de adecentamiento nacional como una revolución izquierdosa, retardataria, jurásica, ladrona, oportunista y amiguera, que es lo que ha impuesto en la realidad. La población vio en Chávez al hombre que podría encabezar el enrumbamiento del país hacia el desarrollo y hacia el fortalecimiento institucional. Lo que consiguió fue un tractor, un barreminas, un destructor.
Un destructor que, de orígenes humildes, le gustó el poder, el dinero, los aviones, la adulación, el aquí mando yo. Es la única razón por la que persiste en atornillarse a juro en Miraflores, en contra de la voluntad mayoritaria. Es la única razón por la que intenta mantener viva la mentira, el fraude colectivo que ha sido su mensaje, la estafa a las esperanzas que ha sido su gestión.
Esa traición al ideal nacional unida a la desviación de sus acciones en vía directa a todos los males que decía iba a combatir, han hecho de Chávez y del chavismo una gigantesca embuste. Una enorme mentira que sale en televisión y repite y repite lo mismo desde hace 10 años, promete y promete cosas viejas y nuevas que jamás cumplirá.
Aquello de aniqular las corruptelas, los cogollos partidistas, el endeudamiento siniestro, las devaluaciones para facilitar dinero al Estado, lo de los aviones costosos, los contratos por comisiones, cada vez que lo reitera provoca burlas, risas. El lo sabe.
Y, para extender la farsa, apela a la renovación de la promesa, al maquillaje de la mentira. Una forma perversa de envolver a la gente.
Realmente terminó siendo la revolución de los pobres. Ahora lo somos todos

Fuente: www.eluniversal.com

Publicado por Nelson Amaral Duarte em Noviembre 30, 2003 09:02 AM
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