Noviembre 30, 2003

ALGUNAS RESEÑAS DE LA PRENSA INTERNACIONAL SOBRE EL CASO VENEZOLANO

La prensa internacional se ha hecho eco de las jornadas de recolección de firmas de la oposición. Aquí podrá encontrar sólo algunos de los artículos que han escrito los corresponsales de países de habla hispana en la ciudad capital, sobre el proceso electoral que se desarrolla en los actuales momentos.

La prensa internacional se ha hecho eco de las jornadas de recolección de firmas de la oposición. Aquí podrá encontrar sólo algunos de los artículos que han escrito los corresponsales de países de habla hispana en la ciudad capital, sobre el proceso electoral que se desarrolla en los actuales momentos.

El Clarín de Argentina: En calma, sigue el "Firmazo" contra Chávez en Venezuela

La oposición dice que sumará los 2,5 millones de firmas para convocar a un referendo

En la segunda de cuatro jornadas, la oposición venezolana continuó con la recolección de firmas para solicitar un referendo revocatorio del mandato presidencial de Hugo Chávez. A pesar de algunos hechos de violencia aislados, la tranquilidad, la normalidad y el entusiasmo reinó en la mayoría de los 2.700 centros de votación.


La participación de los electores fue masiva. En muchos puntos la cuota asignada de 380 planillas por centro se agotó en la segunda jornada.


Sin embargo, el vicepresidente José Vicente Rangel declaró ayer a los corresponsales extranjeros en Caracas que "la oposición juega a lo virtual y nosotros a la realidad". En su opinión, las largas colas de firmantes en los centros es puro engaño y mentira mediática.

El cálculo oficialista es que no habrían alcanzado la mitad de la meta diaria (unas 700.000 rúbricas), aunque la oposición asegura que ya llegaron a los 2,5 millones de firmas necesarias para convocar al referendo.


Esa cantidad es el 20 por ciento de los más de 12 millones de electores del padrón nacional, que establece la Constitución venezolana para solicitar un referendo para revocar el mandato presidencial.


Si se convoca al referendo, la opción para poner fin al mandato de Chávez deberá obtener más votos que los que se oponen y, en ese caso, superar los 3,7 millones de sufragios que obtuvo Chávez en las elecciones de 2000.


La expectativa de la alianza opositora es pasar de los 3,5 millones de firmas en los cuatro días del proceso que concluye mañana lunes para dar contundencia a la revocatoria presidencial.


El gobernador de Miranda, Enrique Mendoza, miembro de la Coordinadora Democrática opositora, aseguró que la jornada "ha sido exitosa dentro de nuestras expectativas. En los caseríos, aldeas y urbanizaciones se están cumpliendo cada unas de las metas trazadas".


El secretario general de la OEA, César Gaviria, dijo que el proceso de recolección de firmas "va bien, estoy satisfecho por el ambiente de tranquilidad y respeto mutuo". Añadió que el 97% de los centros "no reporta ningún problema. Los pequeños incidentes ocurridos son normales en todo proceso electoral, pero hay que calmarse y no afectar para nada el ambiente pacífico y democrático que se vive".


Luego de tragar el humo de bombas lacrimógenas lanzadas por militares en la sede de la autoridad electoral, el secretario general de Acción Democrática, Henry Ramos denunció a varios oficiales de la Guardia Nacional de "entorpecer, obstruir y dilatar las labores en los centros de recolección de firmas".

Ramos subrayó que los militares cerraron la frontera en el estado Táchira para impedir que los venezolanos residentes en Colombia pudieran volver a firmar contra Chávez. "Van a tratar de generar más violencia. Debemos estar preparados para salvar el firmazo con una catarata de firmas", agregó.

El diputado opositor Julio Borges respaldó la crítica contra los militares. "Hacemos la denuncia para que la autoridad electoral tome medidas y para que la gente tenga plena confianza de ir a firmar sin miedo".


Francisco Carrasquero, presidente del Consejo Nacional Electoral, dio garantías de seguridad en el proceso. "Hemos hecho las correcciones necesarias. Lo ocurrido son contingencias particulares y aisladas. No hay que alarmarse", explicó el funcionario.


Dirigentes oficialistas reiteraron que la jornada "será un fracaso" y que la oposición no logrará recolectar las firmas necesarias. "Le decimos a la oposición que mantenga paciencia y calma como lo hicimos nosotros en el firmazo, donde no hubo incidentes. Faltan pocas horas para que tengamos una nueva victoria y disfrutemos de la Navidad", se burló Ismael García.


BBCmundo.com: Venezuela: siguen las firmas contra Chávez

Este domingo arranca la penúltima jornada de recogida de firmas en apoyo a referendos para intentar revocar los mandatos del presidente Hugo Chávez y diputados oficialistas. Salvo un incidente en el Consejo Nacional Electoral (CNE), el cierre parcial de la frontera con Colombia y otros hechos aislados, la jornada sabatina registró la normalidad del viernes.

No hay posibilidades visibles de que cuajen "planes" violentos de los que se acusan mutuamente ambos sectores, según los analistas.

La jornada opositora fue precedida de otra similar "chavista" hace una semana contra diputados opositores, en la que se asegura que firmaron 2,6 millones de personas. Tras ambas jornadas, el CNE verificará las firmas y dirá en enero contra cuáles autoridades se logró el mínimo de firmas requeridas para pedir referendos.

El CNE y el jefe de la OEA, César Gaviria, le salieron el sábado al paso a denuncias opositoras que acusaban a "algunos" militares de entorpecer la recogida de firmas opositoras.

"Hay que serenarse; no hay que exagerar. Incidentes sin mayor consecuencia no afectan la tranquilidad que impera", recalcó. Minutos antes, en la misma sala del CNE donde habló el jefe de la OEA, explotaron gases lacrimógenos luego de que cinco principales dirigentes opositores increparan a militares que les impidieron celebrar su rueda de prensa antes de que lo hiciera Gaviria. "Usted es un activista político", le gritó al oficial militar a cargo del CNE uno de esos cinco líderes, Henry Ramos, que figura entre los diputados contra los que ya firmó el "chavismo". "De esperarse"

Pese a los estorbos, "se están cumpliendo todas las metas", dijo a su vez con optimismo el "presidenciable" opositor Enrique Mendoza.

Gaviria reiteró que "es normal que se exalten un poco los ánimos" y que "nadie puede esperarse que en un clima de polarización no fuera a haber discusiones". Reportó, sin embargo, normalidad en 97% de las mesas, lo que "no quiere decir que en el 3% restante haya gran cantidad de problemas", añadió.

El CNE también sancionará a ambos bandos por violación "absoluta y flagrante" de la prohibición de difundir cifras sobre las firmas recabadas, según el directivo Jorge Rodríguez.

El oficialismo dijo que la oposición recogió 276.685 firmas en la jornada inaugural, pese a que requiere de 600.000 diarias, mientras el grupo opositor Súmate aseguró que "en muchos lugares (...) se ha agotado el cien por cien" de los formularios.

El referendo presidencial se celebrará en caso de que se cubra el mínimo de 2,4 millones de firmas, equivalente al requerido 20% del electorado nacional de 12 millones.

El directivo también advirtió que quienes firmen intencionalmente de forma incorrecta "estarían incurriendo en un delito electoral" y que "nadie puede solicitarle a un venezolano que cometa un delito".

Con ello aludió a la ministra de Trabajo, María Iglesias, quien el sábado dijo que 124 empresas obligan a firmar a sus trabajadores, por lo que reiteró que éstos deben "firmar mal" o hacerlo dos veces para anular sus firmas. En la recogida de firmas "chavistas" de hace una semana también se denunció presiones del gobierno a funcionarios públicos.

Diario La Razón de España: Chávez y su Gobierno se preparan para una derrota inminente en el «reafirmazo»

El Ejecutivo venezolano se muestra desbordado ante la creciente protesta social El régimen chavista decidió ayer negar la evidencia. A pesar de que la segunda jornada de recogida de firmas para revocar el mandato del presidente, Hugo Chávez, fue «un éxito», según los grupos de la oposición, y de que las largas colas en las principales ciudades de Venezuela agotaron las papeletas, el vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, declaró a los medios de comunicación que «hay más irregularidades que votos», aunque afirmó que está «preparado para la derrota». Con declaraciones como éstas, los hombres de Chávez se preparan a una eventual derrota.

Rangel, mano derecha de Chávez, sostuvo ayer su creencia en que la Coordinadora Demo- crática (CD) no recabará los cerca de dos millones y medio de firmas para comenzar la transición política y expulsar al caudillo venezolano. En la reunión que mantuvo con periodistas extranjeros en la sede de la Vicepresidencia de la República, dio a entender que los medios opositores están magnificando el goteo incesante de firmas y que el calificado «reafirmazo» será un «fracaso». Sin embargo, a unas manzanas de allí, al menos tres centenares de opositores de todas las clases sociales aguardaban pacientemente su turno ante una de las mesas de la plaza Candelaria, en pleno corazón de Caracas, según pudo constatar LA RAZÓN al término del encuentro.

En cualquier caso, Rangel explicó que el régimen «está preparado para la derrota». «Todos los que formamos parte del Gobierno somos hijos de la democracia y en la vida hay que estar preparados para la victoria y la derrota. Ese dilema no nos preocupa, porque seguiremos todos en Venezuela, incluido Chávez, aunque salgamos derrotados», aseguró. Además, añadió que el Ejecutivo «denunciará todas las irregularidades cometidas por la oposición» durante la recogida de firmas, una clara estrategia, según expresó el portavoz de la CD, Timoteo Zambrano, para dilatar el proceso revocatorio que debe pasar previamente por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Aunque el segundo de los cuatro días del «reafirmazo» estuvo salpicado de incidentes protagonizados por grupos chavistas y efectivos del Ejército, denunciados por la Coordinadora ante el CNE, Rangel aseguró a este diario que la jornada fue el «triunfo de la más sólida democracia de la región» y aprovechó para negar el acoso denunciado por la oposición. «Con el Gobierno de Chávez no ha habido ni un solo acto de represión», dijo.

«Nosotros no inventamos la división del país, la pobreza ya estaba. Pero es muy difícil establecer puentes con unos sectores que consideran una agresión el cobro del impuesto de la renta», se justificó. Respecto a la pérdida de apoyo al régimen entre las clases más populares, el «número dos» del Gobierno insinuó que el Ejecutivo se encuentra desbordado por la presión social. «Todo proceso tiene su desgaste, pero hay voluntad del Gobierno de abrirse a la sociedad», declaró. Asimismo, acosado por los continuos escándalos, negó que el régimen esté salpicado por la corrupción y defendió las relaciones preferentes del chavismo con la dictadura cubana. «Si denunciar el saqueo de un país es un mensaje cubano, bienvenido sea el mensaje cubano. Pero que nadie dude, nosotros no vamos a copiar ese modelo, aquí no se puede confiscar tierras, ni reprimir».

Oposición

Por su parte, la oposición, segura de la victoria en el referéndum revocatorio, ultima ya su candidato para el período de transición. Los dos grandes líderes que recaban más apoyos, Enrique Mendoza, Gobernador del Estado de Miranda, y Enrique Salas Röner, podrían converger en unas primarias al término del mandato de transición de dos años que comenzará tras la salida de Chávez si prosigue adelante la revocación de su mandato.

ABC de España: Gaviria, satisfecho con el desarrollo del «firmazo» contra Chávez en Venezuela

La normalidad se ha visto empañada por las acusaciones a las Fuerzas Armadas, que tienen la misión de custodiar las cajas con las firmas recogidas

Aunque con menor empuje que en la primera jornada, pero con igual entusiasmo, miles de venezolanos opositores al presidente Hugo Chávez continuaron ayer acercándose a los centros de recogida de firmas, instalados en todo el país, para seguir suscribiendo el denominado «reafirmazo», que podría activar el proceso del referéndum revocatorio contra Chávez en el caso de que se alcanzase la cifra de aproximadamente 2.500.000 de rúbricas.

Precisamente, el baile de cifras de las firmas recogidas en la primera jornada fue ayer motivo de confrontación entre el Gobierno y los antichavistas. Los primeros afirman que fueron 300.000. Los segundos, según fuentes extraoficiales de la Coordinadora Democrática, apuntan un millón y medio, lo que supondría el 60 por ciento de lo necesario en tan sólo un día.

Aparte de la «guerra psicológica» en torno a las cifras, a fin de cuentas hasta dentro de un mes no se validarán los resultados por el Consejo Nacional Electoral (CNE), lo que la segunda jornada del «Reafirmazo» siguió constatando fue «la calma, tranquilidad y respeto mutuo, con los que se está desarrollando el proceso revocatorio», como manifestó César Gaviria, secretario general de la Organización de Estados Americanos, organismo que, junto al Centro Carter, vela por el buen hacer de las partes. Gaviria subrayó la normalidad y minimizó la importancia de ciertas acusaciones de la oposición a las Fuerzas Armadas venezolanas que vigilan el proceso bajo el denominado Plan República, que con 10.000 efectivos tiene la prioridad de custodiar las cajas con las planillas de las firmas recogidas.

La Coordinadora Democrática, que engloba a 19 partidos políticos, acusó al Ejército de no limitarse a sus funciones y tomar partido, en algunos centros, por el oficialismo.

Otra de las grandes quejas de la oposición se centra en el Estado de Zulia (noroeste), donde efectivos del Ejército habrían obstaculizado el proceso en la primera jornada.

Por su parte, desde el Gobierno, a falta del presidente venezolano, que se encontraba ayer en la inauguración de los Juegos Deportivos Nacionales en la ciudad de San Carlos (Cojedes), le tocó ayer el turno al vicepresidente José Vicente Rangel, quien en una rueda de prensa manifestó que «en la vida se debe estar preparado tanto para las victorias como para las derrotas», aunque insistió «en la segura derrota de la oposición».

Asimismo, el vicepresidente destacó que el proceso del revocatorio es «una muestra del carácter democrático del Gobierno de Chávez que permite a la oposición expresarse» y aseguró que, «en el caso de que se recogieran suficientes firmas y hubiera un referéndum, en el caso de perderlo, el presidente Chávez no se iría del país. ¿O es que Aznar saldría de España en el caso de perder unas elecciones?»

Un gesto el de Rangel que, a pesar de su convencimiento en la victoria, indica un cierto repliegue gubernamental ante una presumible derrota de Chávez en este «Reafirmazo» que entrará hoy en su tercera jornada. Y donde los lemas de la oposición más que en el «Está en nuestras manos» hacen hincapié en el «Ya firmé».

El «reafirmazo» paralelo E. V.

Pese a que la directiva del Consejo Nacional electoral no permitiera a los venezolanos que se encuentran en el exterior participar en el «reafirmazo», como tampoco lo hicieron cuando la semana pasada fue el chavismo quien recogió las firmas, diferentes agrupaciones civiles y partidos políticos han organizado durante estos días un «reafirmazo» paralelo en diferentes ciudades como Santiago de Chile, Nueva York o Madrid. En la capital de España más de 2.500 personas estamparon su firma entre ayer y el viernes.

Diario El Tiempo de Bogotá: Autoridades venezolanas cerraron un punto de la frontera con Colombia en jornada de firmas

El diputado democristiano César Pérez acudió al Consejo Nacional Electoral (CNE) para denunciar este hecho.

El funcionario dijo que el cierre impide que venezolanos que trabajan en la zona colombiana de Cúcuta entren al país, como lo hace todos los fines de semana.

Pérez hace parte de la oposición contra el presidente venezolano Hugo Chávez que este sábado enfiló sus críticas a miembros de la Fuerza Armada por tensiones y fallos registrados en la recogida de firmas en demanda de un referendo para lograr la destitución del gobernante.

"A esa gente se les está impidiendo el paso al territorio nacional violando sus derecho a participar" con sus firmas en el proceso electoral, recalcó el diputado Pérez, que responsabilizó de ello al general Enrique Acosta, jefe de la guarnición del estado Táchira.

El presidente del sindicato petrolero Unapetrol, Horacio Medina, denunció a su vez que en algunas mesas de recolección integrantes del militar "Plan República", destinado a resguardar el proceso, "manipulan el material electoral y han puesto presas a personas por tener computadoras en las cercanías".

Aclaró que "tales anormalidades son una excepción, puesto que hay muchos militares institucionales que han prestado mucha colaboración al proceso".

La alianza opositora Coordinadora Democrática (CD) coincidió en ello y en un comunicado atribuyó la responsabilidad de los retrasos en la instalación de algunas mesas a "una minoría de militares que se ha extralimitado y ha perdido de vista su verdadera responsabilidad de custodios".

El máximo dirigente de la CD, Enrique Mendoza, señaló que el retraso registrado el viernes en los centros de recolección de firmas se debió en un 60 por ciento a fallas y transgresiones de parte de los efectivos del "Plan República".

Elevarán denuncia ante la OEA

Anunció que denunciarán las irregularidades al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, que regresa el sábado a Venezuela.

Mendoza se refirió a "soldados pidiendo cédulas, tratando de manipular el material y determinando cosas que van más allá de sus funciones que son las de guardia y custodia del proceso".


Timoteo Zambrano, asimismo dirigente de la CD, leyó parte de la comunicación que entregarán a Gaviria, en la cual se denuncia, entre otros, al comandante de la guarnición del estado Zulia, también fronterizo con Colombia, general Alberto Gutiérrez, "por atentar contra las reglas electorales y empañar la normalidad general".


Julio Borges, otro líder opositor, denunció a su vez "una especie de operación morrocoy" (tortuga) por parte de los militares y los conminó "a facilitar el proceso y respetar el derecho que tiene todo ciudadano de manifestar su opinión".


Ezequiel Zamora, uno de los cinco directivos del CNE, pidió a los militares atenerse únicamente a las funciones de seguridad, custodia y traslado del material que le corresponde realizar.


"Este es un evento de la sociedad civil y como tal debe ser respetado; deben limitarse a lo suyo y nada más", dijo al denunciar que algunos efectivos militares incluso "regañan a la gente" por vestir distintivos alusivos a partidos políticos opositores.

Zamora precisó que el CNE enviará un comunicado de queja al Comando Unificado de la Fuerza Armada Nacional

Fuente: www.unionradio.com.ve

Publicado por Nelson Amaral Duarte em Noviembre 30, 2003 06:13 PM
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