Hoy, día de los inocentes, debemos “no caer por tontos” ante las mentiras, ante los desmanes, ante las caperucitas rojas del “yo no fui” el causante de todos tus males, ante la traída inmoral de un chulo verdugo, ante la afrenta a nuestra soberanía, ante cuántos esbirros tenebrosos nos dejaría y ante qué más se llevaría.
El 28 de diciembre se celebra la fiesta de los “santos inocentes”. ¿Quiénes eran esos carricitos?. Refresquemos de la Biblia en Mateo2,13-17: “ Después de que los Magos se retiraron, el Angel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; allí estarás hasta que te avise, porque Herodes busca al niño para matarle. El se levantó, tomó de noche al niño y a su madre y se retiró a Egipto… Entonces, Herodes, al ver que había sido burlado por los Magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo”.
En definitiva, estos niños inocentes, sin quererlo ni elegirlo, fueron muertos por un tirano de papel, que tenía miedo, mucho miedo, al que según le soplaron sus arrastrados de la corte, nació como estaba escrito en las escrituras judías y, por tanto, había que liquidarlo para que no se apoderara del reino de Israel.
Voy a jugar en este artículo, no a las inocentadas propias de nuestras tradiciones para este día, sino con nuestras realidades:
1ª) Los periodista combativos, los políticos y la mayoría de los ciudadanos democráticos se fueron de vacaciones. La CD dijo que disfrutásemos de las vacaciones navideñas que ellos vigilarían las acciones del CNE durante esos días. ¡Qué inocencia!.
2ª) El CNE, en uso de sus poderes, puso horario de oficina a las luchas inaplazables que requiere la libertad, y se tomó vacaciones hasta el 5 de Enero, todo ello por encima de las normas y plazos para el referéndum. ¡Qué descaro!. ¡Nuevo corrimiento de la arruga en beneficio de Chávez!
3ª) Chávez con aires de reposo fingido celebraba, en un Aló Presidente, con Fidel Castro en calzoncillos, jinetero histórico de La Habana, que le dijo que no vendría a Venezuela en estos tiempos. ¡Qué farsante uno, qué postrado el otro!.
4ª) José Vicente Rangel, en su papel de jalabolas herodiano, desde su oficina vicepresidencial, que el pueblo nunca le dio, declara como sumo sacerdote laico de la nueva religión, que…habrá sorpresas, que no valen las firmas, que no habrá revocatorio. ¡Qué descarado y cínico!.
5ª) Diosdado Cabello, William Lara, Ameliach, los de la triste Misión Ayacucho, etc…, cual rastreros y adulantes nuevos herodianos, nos dicen a los venezolanos todos, a los que firmamos para que nazca una nueva nación, y a los que no lo hicieron, que los que firmamos cometimos megafraude, que lo demostrarán y que no habrá revocatorio. Para ello, solicitaron al CNE copias certificadas de todas las planillas firmantes para impugnarlas. No les basta que en un mes saldrán las firmas de todos los firmantes que tuvimos el coraje de demostrar que somos patriotas y de los buenos. ¡Que farsantes!. ¡Qué cagados están!.
Alguien debe decir a los ciudadanos venezolanos que “el desconocimiento de una firma” es un acto absolutamente personal. Si alguien llegara a aparecer como firmante sin haberlo hecho, tiene el pleno derecho de realizar su reclamo ante el CNE y, en caso de ser cierto, su supuesta firma sería retirada. Ello requiere que más de un millón de firmantes realicen uno a uno sus reclamos y que todos prosperen, lo cual evidentemente es imposible. Nadie como institución puede arrogarse tal poder. ¡La farsa montada del megafraude es, en si, el verdadero megafraude, el del régimen!.
6ª) Mientras tanto, las pancartas gigantes colocadas en todo el país, pagadas con el dinero de todos los venezolanos,-sin estar en campaña electoral- tratan de manera irritante, con trajes a la medida y reloj cartier bien visible, de engañar –de nuevo- una vez más al pueblo sencillo de que Chávez es su mesías, que –ahora sí- vendrá su salvación. ¿Dónde está el poder del CNE para exigir eliminarlas y castigar el desafuero electoral?, o ¿es que tres de los cinco del CNE son de la misma camada herodiana?. ¡Qué nuevo engaño!.¡Qué ciudadanos postrados!.
7ª) Mientras tanto, muchos venezolanos que no firmaron por miedo real a perder sus empleos, o por que diz no quieren volver al pasado o por que simplemente no les importa un bledo lo que la patria sufre, y muchos que firmaron pero que tienen miedo a lo que haga Chávez y sus 500 hombres, mujeres y militarotes arrastrados, dudan que podamos salir de él. Hombres y mujeres de poca fe: ¿Por qué dudais?. ¡No hagáis caso a los perros que os ladran en el camino hacia la democracia con justicia social distributiva!.
8ª) La víspera de Navidad, la CD con una verdadera y sana acción cristiana de la mayoría de sus miembros y de los ciudadanos demócratas venezolanos dio una exhortación al “perdón”, al “diálogo” y a la “reconciliación”. Lo hicieron de buena fe y de acuerdo al deseo de la mayoría del pueblo venezolano que quiere “paz”. Le faltó decir, claramente y sin tapujos, que el perdón, el diálogo y la reconciliación no es para los que mataron e hirieron, prevalidos del poder, en estos cinco años; que no es para los que robaron, desfalcaron y usufructuaron el dinero de todos los venezolanos; que no es para los que desde el poder violaron los derechos humanos. ¿Hasta cuando los venezolanos deberán soportar que “nada ha pasado”, que “nadie tiene la culpa”, ”que nadie ha robado”?. No caigamos por inocentes, ¡perdón, por tontos!, ciudadanos.
REFLEXION FINAL: Ante el hecho de que el mal no toma vacaciones, y lo vemos en el canal Chávez y en la campaña nacional e internacional, por cable, para demostrar (¡falsamente!) que somos los ciudadanos demócratas unos fraudulentos y farsantes; ante el hecho de querer poseer nuestras firmas y huellas, por encima de las “NORMAS” establecidas; ante la entrega, sin control, de “algunos” y pocos préstamos o créditos con rimbombante y costosa promoción pre y post al hecho, en víspera de la navidad, nos llegó la sorpresa de la que hablaba José Vicente Rangel: el domingo 21 llegó a la Orchila, almorzó en Miraflores y paseó al amanecer en lancha rápida por nuestras costas el verdugo de Cuba Fidel Castro con el objetivo de “supervisar los programas Barrio Adentro, Robinson y el Petrolero. Chávez y el chulo Castro tratan de evitar la desmoralización de sus seguidores. Con Castro, Chávez reta al pueblo venezolano y dice: ¡Hago lo que me da la gana!. ¡Que triste y vergonzante violación de nuestra soberanía!.
Reconozco que era y es necesario una “tregua” en estos días, pero no tan global como huir al Egipto navideño, como para bajar la guardia, meter en una gaveta la bandera, las gorras, el coraje y hacer maletas cerrando, hasta pasado el 15 de enero, la boca, el entendimiento y el corazón , de los ciudadanos que quieren lo mejor para Venezuela, a diferencia de los vándalos Chávez y sus 500 hombres, mujeres y militarotes arrastrados, que saben lo que van a perder, que imponen su infierno y que no cesan ni un día ni un instante, pero que no necesitan de dos pedidas, para irse a Miami, temperar en Margarita o en La Orchila, o jugar al “aquí no ha pasado nada” y evadirse comprando y aparentando que la robolución da señales para creer que viviremos felices y comeremos perdices.
Hoy, día de los inocentes, debemos “no caer por tontos” ante las mentiras, ante los desmanes, ante las caperucitas rojas del “yo no fui” el causante de todos tus males, ante la traída inmoral de un chulo verdugo, ante la afrenta a nuestra soberanía, ante cuántos esbirros tenebrosos nos dejaría y ante qué más se llevaría.
Aún en Navidad, cuando suelen imponerse treguas pacíficas y buenos propósitos, el oficialismo no ha bajado la guardia para mantenerse en su camino. Por eso hemos visto esta semana a los más conspicuos representantes del Gobierno haciendo el trabajo encomendado por el jefe, el más importante, tratar de eliminar el proceso de reconciliación de muchos emeverristas.
Desde este Pienso en Voz Alta, último de este año, pido a mi Dios un Año 2004 en Libertad y Democracia, las verdaderas. ¿Habrá valientes, a tiempo completo, con qué defenderlas de los demonios que cobran en sangre, en lágrimas, en vidas, en aumento de la pobreza, en miedos...?
Juan José Ostériz