El gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, "está cada vez más dividido en cuanto a la credibilidad de los informes de inteligencia que vinculan al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, con las guerrillas colombianas", revela hoy el diario The Miami Herald.
"Se está volviendo irritante, porque tanto los creyentes como los escépticos sólo quieren citar los informes que están de acuerdo con su punto de vista", declaró un alto funcionario que no es identificado por el diario y reseña Dpa.
Tanto los escépticos como los creyentes en lo que están de acuerdo es que "no hay pruebas concluyentes de que Chávez haya dado el visto bueno o ayuda en armas o documentos de identificación falsos a los rebeldes colombianos".
Sin embargo, destacó que los de la línea dura en el Gobierno estadounidense insisten en que las políticas populistas e izquierdistas de Chávez "han creado, como mínimo, una atmósfera en la que funcionarios de su gobierno creen tener luz verde para ayudar a los radicales extranjeros".
El Herald mencionó entre los "halcones" al asesor especial de la Casa Blanca Otto Reich, al secretario de Estado adjunto para Asuntos Hemisféricos Roger Noriega, y su segundo, Dan Fisk.
Entre los escépticos estarían el embajador de Estados Unidos en Caracas, Charles Shapiro, el embajador ante la OEA John Maisto y varios funcionarios del Pentágono.
Shapiro terminará sus funciones en Venezuela a mediados de 2004, un año antes de lo previsto y posiblemente su reemplazante sea Bill Brownfield, actual embajador en Chile.
Para el Herald otro factor para que sean erráticos los informes de inteligencia que maneja EEUU está en el hecho de que sus funcionarios han dejado de trabajar con la policía política venezolana (Disip) desde mediados de año, por haber sido infiltrado ese organismo por la inteligencia cubana.
Fuente: www.eluniversal.com