Diciembre 30, 2003

LA VIDA EN TRES TIEMPOS

Desde que empezó este mentado proceso bolivariano pareciera que "la revolución las ha ganado todas". Muy frío está el hielo de la realidad. A veces de gana perdiendo y -en otras- se pierde para ganar luego. Tal es el caso.

I. CONSTITUCION DE ANIVERSARIO.

Cuando se aprobó por un referéndum de escasísima representación la actual Constitución Bolivariana de la República de Venezuela (hace exactamente cuatro años) los adeptos de ese entonces al régimen del presidente Hugo Chávez pregonaban a los cuatro vientos (exultantes de emoción y sin pestañear mucho por la terrible tragedia que se escenificaba en el Estado Vargas y algunos otros lugares del país) las bondades de tan magnífico texto fundamental.

Lamentablemente para todos nosotros (chavistas y oficialistas –que no son lo mismo- más los opositores a ambos incluidos) las cosas no resultaron tan bien como se habían previsto en las buenas voluntades previas.

Sin entrar a considerar con la profundidad debida todo el texto, labor que toca a los abogados apósitos, algunas de las situaciones que contempla tal Carta Magna han resultado –cuando menos- un fiasco en algunas de sus dos vías: bien enunciativas o bien a nivel de realización fáctica.

Solo pondré algunos ejemplos de lo aseverado, ya que el espacio no sobra. Veamos:

a) La doble vuelta electoral no se incluyó en el texto final, aún cuando estuvo propuesta en origen. Ello ha sido causante de graves males ya en el pasado, que aun se mantienen, al permitir que una persona pueda “ganar” la presidencia de la Nación con menos de un tercio del apoyo electoral del país, lo que garantiza –sin dudas- la conflictividad e ilegitimidad futuras. Baste con decir que de haberse aplicado nuestra Constitución en las elecciones argentinas, el ganador (y actual presidente) habría sido Carlos Menem y no el actual mandatario Kirschner.

b) La permanente y obligatoria interpretación de casi todo el articulado hace que dicho Documento Primario sea inviable en muchos de sus postulados.

Véase, si no, lo que está ocurriendo con algo tan determinante y delicado para la sana paz de la República como es el caso de los Referendas Revocatorios.

c) El caso de los Poderes Públicos y sus relaciones debe ser también –y definitivamente- revisado. No puede ser posible que –a nivel práctico- todos estén (convenientemente para el Poder Ejecutivo) subordinados o mediatizados a la Presidencia de la República y que no existan parámetros que permitan destrabar justamente tal situación.

Es una realidad, pues, que más pronto que tarde tendremos que llegar a una solución real y verdadera sobre ello, para corregir tantas y tantas anomalías, ya por vía de enmiendas, ya por la confección de un nuevo Pacto Social ya por un acuerdo nacional. Veremos.


II: VARGAS Y EL DESLAVE.

Algo que denota y demuestra la estafa generalizada del régimen en casi todas sus ejecutorias han sido las obras - que mayoritariamente nunca se han realizado- en el Estado Vargas y en otras poblaciones del país, afectadas por la tragedia natural de diciembre de 1999, justo el día del Referéndum aprobatorio de la Constitución.

Incompetencia, falta de planificación, caos, delincuencia, miseria, corrupción rampante y una desidia fenomenal ha signado la ejecutoria oficial.

En cuatro años, con la mayor bonanza petrolera que ha tenido el país desde su misma fundación, con ayudas internacionales en bienes, obras (rechazadas algunas por motivaciones meramente políticas) y dinero efectivo (desaparecido inmoralmente de la faz de la tierra) el Estado Vargas medra en su propia tragedia, esperando resurgir - algún día, como el Ave Fénix- de las cenizas de este aciago momento y de esta desgraciada e impenitente indolencia oficial. Habrá que pedirle al profesor Alexis Márquez Rodríguez que nos enseñe algunas nuevas palabras para poder describir el horror de tal desidia.

Por CARMELO CASALE C.
COSIDISEMPLICE@CANTV.NET


Publicado por Nelson Amaral Duarte em Diciembre 30, 2003 03:15 AM
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