Si bien es cierto que los líderes políticos deben hablar de esperanzas, no es menos cierto que dentro de sus responsabilidades se encuentra, preparar al pueblo para las eventuales frustraciones. Sí al referéndum revocatorio lo siguen vendiendo como la panacea de la crisis venezolana es muy probable que produzca un grave desengaño.
Estamos conscientes que provocando la salida del Presidente de la República se eliminaría un importante factor de perturbación y de atraso; pero esa única acción no será suficiente para enrumbar nuestro país hacía un puerto seguro.
Este régimen ha logrado construir un andamiaje judicial que le permitirá subsistir, en tanto y en cuanto no se produzca el desenlace final -que no será precisamente electoral-
La salida pacífica se daría sí en Venezuela ocurren entre otras cosas las siguientes: que el referéndum revocatorio se materialice antes del 19 de agosto del 2.004, que además de ello el Poder Ciudadano (Fiscal, Defensor y Contralor) y el TSJ renuncien en pleno. Que los Tupamaros, los Carapaicas y demás círculos que han sido armados con el auspicio gubernamental, depongan las armas. Así como también, sí los que hoy ocupan los puestos de trabajo que antes tenían los despedidos de PDVSA, abandonan las instalaciones petroleras de manera pacífica para que aquellos regresen.
Mega tragedia.-
Hace cinco años los venezolanos depositaron su confianza en Hugo Chávez. Se pensó que él iba a poner en práctica lo que predicaba. Se creyó que combatiría la corrupción; se esperaba un verdadero cambio, pues había en aquella época un gran desprecio a todo lo que se parecía a los políticos tradicionales. Fue de ese modo como Chávez representó una esperanza, que inclusive, se repotenció cuando convocó a la Asamblea Nacional Constituyente. Pero lamentablemente, hoy a cuatro años de la Constitución Bolivariana, Venezuela está sumergida en la peor tragedia que hasta ahora haya vivido. Tuvimos la oportunidad para que las cosas funcionaran como tenía que ser; ¡pero no!.., los asaltantes del poder prefirieron seguir haciendo lo que tanto criticaban.
Una oportunidad de cambio pacífico como la que tuvimos con la Constituyente del 99, será muy difícil que se nos vuelva a presentar.
En diciembre del año 2.000, comenzó la verdadera tragedia causada por Chávez y compañía (MVR, AD, MAS y Proyecto Venezuela). Ese mes, la Asamblea Nacional cometió un crimen abominable; nombró en contravención de los postulados constitucionales, a los que más tarde le servirían a Chávez para gobernar y delinquir sin limitación alguna.
En aquella fatídica sesión de la Asamblea Nacional se refrendó la megatragedia. Con el mismo descaro que en años anteriores, Chávez, el MVR, AD, el MAS y Proyecto Venezuela negociaron el nombramiento del Fiscal General, del Defensor del Pueblo, del Contralor y de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia. Ese día fue el preludio de lo que más tarde viviríamos. Crímenes sin castigo.
¿Cuál transición?.-
La Coordinadora Democrática nombró el G-5, integrado supuestamente por los 5 “presidenciables”. O sea, ellos ya han decidido quines son los “salvadores” de la patria. La historia vuelve a repetirse. Siguen pensando que con negociaciones a espaldas del pueblo se podrán resolver los graves problemas nacionales.
Hablan de la transición después que Chávez sea desalojado de Miraflores. Nos preguntamos; con qué legitimidad actuarán. Será con la misma que los impulsaron a negociar con Chávez para nombrar al Poder Ciudadano y al TSJ. Qué intereses los moverán. Será el de la patria, u otros distintos.
Lo único que le podemos agradecer a este régimen, es el despertar de la sociedad civil. Aquella que permaneció callada por mucho tiempo y dejaba que los políticos tradicionales hicieran con la cosa pública lo que les viniera en ganas. Esas amas de casa, esos trabajadores, profesionales o estudiantes, permanecerán despiertos para siempre, más nunca le firmarán un cheque en blanco a ningún político, pues ellos saben que la manera de conducir un país influirá directamente sobre su futuro.
Estas reflexiones son para afirmar que toda transición debe pasar por un programa serio y creíble, el cual tiene que ser aceptado por los gobernados, no por quienes quieran gobernar.
Al pueblo de a pie, no le importa el nombre de los futuros gobernantes, lo que de verdad le interesa es satisfacer de manera permanente sus necesidades.
¿Cuál es la salida?.-
Hay muchos caminos que nos conducirán indefectiblemente a la misma salida. Los electorales y los no electorales. Los pacíficos o los violentos.
Puede ser que el chofer nos quiera pasear por varias partes; pero tarde o temprano los pasajeros se darán cuenta que van por una vía equivocada y ellos mismos buscarán la salida.
No resolveríamos el problema si cambiamos al chofer y seguimos transitando por el mismo camino equivocado. Entonces..., no es solamente al conductor al que hay que cambiar. La forma de manejar y la ruta escogida serán las que en definitiva nos llevará donde la mayoría deseamos.
En el trayecto puede presentársenos distintas hipótesis, pero para no demorar la lectura, plantearé solamente dos:
Chávez revocado.-
Sí se realiza el referéndum y a Chávez se le revoca antes del 19 de agosto del 2.004, se encargará el Vicepresidente de la República y se procederá a una nueva elección universal y directa dentro de los 30 días consecutivos siguientes para elegir al nuevo Presidente, que completará el resto del período.
Quien resulte electo no podrá hacer absolutamente nada con los mismos funcionarios que han sido cómplices en el desempeño de sus cargos. Recordemos el Fiscal de la República seguiría siendo el Dr. Isaías Rodríguez, el Defensor del Pueblo, el Contralor y los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia seguirán siendo los mismos. Esto quiere decir, que es muy probable que a los pocos meses del revocatorio el pueblo sienta una inmensa frustración.
Aquí nadie puede hablar de acuerdo de gobernabilidad con los Poderes en manos de quienes está. Y en tal sentido, la única transición honesta que estaría revestida de legitimidad, es sí el nuevo Presidente sin que le tiemble el pulso y amparado en el artículo 348 de la Constitución, convoca una Asamblea Nacional Constituyente, para crear un nuevo ordenamiento jurídico que regiría los destinos del Estado, procurando de esa manera que los Poderes estén en manos de ciudadanos probos y no de las sanguijuelas que hoy los dirigen.
En esa Constituyente debe respetarse la representación proporcional de las minorías. Una vez constituida, será la que se ocupe de la transición.
Chávez derrocado.-
Si el Presidente es depuesto por vías distintas a las tradicionales y asume el mando un gobierno de facto, éste no tendría mayores oportunidades en el tiempo si no realiza una consulta popular. Y si en realidad quiere hacer las cosas bien, entonces la mejor manera sería dándole la oportunidad al pueblo para elegir una Constituyente que convalide o no, sus actuaciones transitorias.
Pablo Aure
pabloaure@cantv.net