
Si quiere contagiarse de enfermedades como Hepatitis A, conjuntivitis, males cutáneos o gastroenteritis, no tiene más que bañarse en las playas de Macuto _el viejo balneario_ lo que podría también implicar el riesgo de ser asaltado: ¡es que a tal punto ha llegado la inseguridad en esa zona! A lo largo del antiguo balneario se acumulan las bolsas de basura; los indigentes y lateros tienen como hogar los toldos de los restaurantes y hoteles; los quioscos, que fueron construidos en el gobierno de Rómulo Betancourt para la venta de artesanía y frutos secos, son hoy "restaurantes" con venta de alcohol sin el debido permiso.
"Este gobierno está haciendo lo mismo que hizo Carlos Andrés Pérez en su primer gobierno, invierte en las playas que no van a retribuir el gasto, como el caso de Camurí Chico, y Macuto se queda a la espera", dijeron comerciantes que tienen sus hoteles y restaurantes a la orilla del bulevar.
A oscuras
Desde hace tres meses los ladrones del metal se llevaron las luminarias que bordean el bulevar, "la denuncia se hizo ante La Electricidad de Caracas y el número de reclamo es el A-237171 y el operador fue el 330, pero hasta el día de hoy no tenemos ninguna información de si van a colocarlas", informó un comerciante de la zona.
En la noche, la luz del paseo es la que dejan los hoteles y negocios en las puertas, así como de los pocos reflectores que todavía funcionan. "Porque esta es la única playa que hay en el país que tiene reflectores para iluminar la playa y la gente se puede bañar hasta las 3 de la mañana, pero algunos no funcionan", comentó Juan Bravo, uno de los vecino de Macuto.
La misma historia
"Cualquier comerciante o vecino de Vargas va a echarle el mismo cuento, en particular en Macuto, nosotros mismos fuimos los que tuvimos que limpiar las casas, sacar el fango y poner de nuestro bolsillo para levantar el negocio. Aquí teníamos habitaciones, además del restaurante, pero desde el deslave dejamos el hotel, porque no es rentable la inversión que teníamos que hacer, nos quedamos con el restaurante", manifestó Blas de Sousa, comerciante del bulevar.
El hotel Colonial, fundado en 1947, no tiene el mismo brillo de antes ni tampoco la misma cantidad de clientela, "pero es imposible invertir y no tener la retribución de ella, manifestó uno de los encargados del local. Sabemos que la situación económica a escala nacional es mala, pero aquí es terrible".
El dueño de uno de los hoteles de la zona, que prefirió no ser identificado "porque la agarran con uno" compró hace 38 años el inmueble y asegura que hoy día se siente "enterrado en este lugar, porque, ¿a quién se lo vendo?, sin seguridad y sin ayuda de las autoridades".
En enero de 2000 el hotel iba a abrir un restaurante, con servicio de mesa fuera del local, pero se quedó en el aire "con todo montado. Se perdieron 11 puestos de trabajo".
Mientras que el dueño del hotel Colonial tiene que pagar anualmente 398 mil bolívares para tener al día la patente de bebidas alcohólicas, use o no, "los sábados y domingos corre el licor por todo el bulevar, en los mismos quioscos venden la cerveza a la libre, sin patente ni nada".
Inseguridad a granel
Para muchos comerciantes la Policía Naval debería tomar las costas de la Parroquia Macuto, pues en las oportunidades que lo ha hecho, como cuando se realizan las visitas presidenciales o se efectúan los operativos de temporada, el índice delictivo disminuye en aproximadamente 50%.
A diario entre dos y tres atracos que son denunciados por los afectados. Pero la cifra es mayor si se toma en cuenta que muchos robos no son hechos del conocimiento de las autoridades por miedo a las represalias que puedan tomar los delincuentes.
Se acerca el Carnaval y los comerciantes saben que van a subir un poco las ventas, pero esto no resolverá el problema.