Febrero 25, 2004

FALSO NACIONALISMO

El gobierno de Chávez ha venido exaltando y manipulando el sentimiento nacionalista (en particular el antiimperialismo yanqui) para la consolidación de su proyecto nacional y regional. Esta manipulación ha sido más que evidente en sus recientes ataques a EEUU, la OEA y demás observadores internacionales por la correcta vigilancia de éstos en el proceso de verificación de firmas para los referenda revocatorios. Para él, sólo se trata de otra injerencia extranjera.

NO SORPRENDE de gobiernos populistas que buscan defenderse en momentos críticos para su supervivencia, como es el caso cuando se deben enfrentar a un proceso comicial que les puede resultar adverso. La historia latinoamericana ha estado signada por el uso y abuso del nacionalismo. Todas las dictaduras de derecha e izquierda han vivido de la exaltación nacionalista y de falsas invocaciones a la soberanía y la no intervención. Pero tal nacionalismo es falso, pura alharaca demagógica.

El gobierno de Chávez ha venido exaltando y manipulando el sentimiento nacionalista (en particular el antiimperialismo yanqui) para la consolidación de su proyecto nacional y regional. Esta manipulación ha sido más que evidente en sus recientes ataques a EEUU, la OEA y demás observadores internacionales por la correcta vigilancia de éstos en el proceso de verificación de firmas para los referenda revocatorios. Para él, sólo se trata de otra injerencia extranjera.

No obstante, el falso nacionalismo ha quedado al desnudo con las irresponsables e insólitas declaraciones de Chávez desde la propia Guyana, asegurando que no se opondrá a que empresas transnacionales operen en el disputado territorio Esequibo. ¿Es esto verdadero nacionalismo? Estas declaraciones constituyen una fragrante violación a la soberanía nacional; con ellas Venezuela prácticamente desiste de la histórica reclamación y le reconoce a Guyana derechos en la zona. Ningún gobierno anterior había vendido la patria de esta forma. Bajo el Acuerdo de Ginebra, siempre se mantuvo la firme posición de no reconocer ninguna concesión en el Esequibo. El mismo Chávez, en el 2000, denunció enérgicamente la concesión guyanesa a una empresa norteamericana para la construcción de una base aeroespacial.

Guyana recibió otros regalitos revolucionarios. Anunciando una "nueva era" bilateral en la que quedarán atrás los planes de invasión militar y los sentimientos antiguyaneses propiciados por EEUU (?), Chávez ofreció petróleo, proyectos conjuntos, e integrar al vecino a "su" proyecto suramericano. Por ahora, en retribución, sólo ha recibido las llaves de Georgetown. Está por verse si Guyana le dará la solidaridad automática que tanto desea.

Realmente el Presidente está enloquecido con el revocatorio y con la posibilidad de que lo sancionen en la OEA.

MARIA TERESA ROMERO

Publicado por Nelson Amaral Duarte em Febrero 25, 2004 01:09 PM
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