No nay ninguna duda respecto a la mediocridad y corrupción de gobiernos adecos y copeyanos. Pero este del Teniente Coronel que "no tiene quien le escriba" ¿quién que merezca la pena podría hacerlo? es aún más mediocre y depredador, al tiempo que concibe el debate político como empresa bélica de amotinados contra la Constitución a la usanza de caudillejos del Siglo XIX. "Payaso" le llamó Carlos Fuentes y bien que tuvo razón; basta verle en alocuciones públicas haciendo gala de malos hábitos que a veces rayan en lo ridículo. En Europa y Estados Unidos hacen guasa de sus delirios caricaturescos, de su ignorancia supina, mientras sus correligionarios en la América Latina que también le hacen burla cada vez toman mayor distancia de su propuesta antihistórica. Su postura ante la comunidad de naciones que ciertamente no merece ser calificada de política exterior, no responde a valores, ideología ni mucho menos raison d'etat, antes bien, piensa erróneamente que con ella conseguirá buenos aliados que le permitirán, a pesar de sus patrañas internas y violaciones a la Constitución y Derechos Humanos, mantenerse indefinidamente en el poder.
¿QUE HA PASADO en Venezuela? No hace mucho tiempo, todavía nos creíamos país civilizado, acaudalado, muy moderno y en camino franco a igualar todo aquello que caracteriza al primer mundo. Frente a nuestros pares del tercer mundo, adoptábamos una postura arrogante y de superioridad que a la postre se tornará en contra nuestra. Pero muy poco pareció importarle a la sociedad si algunos políticos eran mediocres y corruptos, si fracasaban en sus gobiernos o si apadrinaban "empresarios" de dudosa reputación. Tampoco se hizo mucho para afrontar el evidentísimo crecimiento de la pobreza.
LAS SEÑALES DE necesidad de cambio se hicieron irreductibles a partir de febrero de 1989. La clase dirigente no captó o no quiso captar el reiterado mensaje y siguió embriagada en la bonanza petrolera. Pues bien, la versión deformada del "puntofijismo" finalmente alumbró el "engendro" que integra todos sus vicios y ninguna de sus virtudes. Quienes a partir de 1999 pasan a ejercer las más elevadas funciones del Poder Público ya casi sin excepción alguna, han quebrado todos los moldes de la dignidad ciudadana, de la ética y la moral pública, incluso de las buenas costumbres. Obviamente, muchos de quienes conforman esa vergonzosa comparsa de saltimbanquis que se resume en el llamado "oficialismo", nunca tuvieron cultura elemental ni genuinos valores éticos y morales.
EN EL MALOGRADO proceso de la llamada Quinta República, no faltarán logreros y oportunistas que buscarán dádivas y beneficios gobierneros; incluso se sumarán a tan lastimera corte, ignaros personajes que alguna vez se tuvieron por honorables. Y aquí merece la pena detenernos. ¿Acaso no perciben ni sufren la violencia intermitente y decadencia en que el Gobierno ha sumido la República? ¿Cómo es posible que pretendan validar antagonismos sociales y conductas disolventes del Estado de Derecho?
NO HAY NINGUNA DUDA respecto a la mediocridad y corrupción de gobiernos adecos y copeyanos. Pero este del Teniente Coronel que "no tiene quien le escriba" ¿quién que merezca la pena podría hacerlo? es aún más mediocre y depredador, al tiempo que concibe el debate político como empresa bélica de amotinados contra la Constitución a la usanza de caudillejos del Siglo XIX. "Payaso" le llamó Carlos Fuentes y bien que tuvo razón; basta verle en alocuciones públicas haciendo gala de malos hábitos que a veces rayan en lo ridículo. En Europa y Estados Unidos hacen guasa de sus delirios caricaturescos, de su ignorancia supina, mientras sus correligionarios en la América Latina que también le hacen burla cada vez toman mayor distancia de su propuesta antihistórica. Su postura ante la comunidad de naciones que ciertamente no merece ser calificada de política exterior, no responde a valores, ideología ni mucho menos raison d'etat, antes bien, piensa erróneamente que con ella conseguirá buenos aliados que le permitirán, a pesar de sus patrañas internas y violaciones a la Constitución y Derechos Humanos, mantenerse indefinidamente en el poder.
AL MENOS LOS malos gobiernos del "puntofijismo" tenían término conocido. Pero en Venezuela no sucumbirán nuestras reservas morales frente a los desplantes de quienes exhiben como ¡méritos! en la vida, un denigrante prontuario delictivo jamás olvidemos el 4F. Sin duda saldremos adelante.
VICENTE CARRILLO-BATALLA L.
Publicado por Nelson Amaral Duarte em Marzo 28, 2004 05:58 PM