Marzo 28, 2004

CRONICAS MERCURIANAS

Como una banda de borrachos agarrándose a golpes por una botella vacía: esa es la imagen que nos transmiten Arias Cárdenas, Claudio Fermín, Manuel Rosales y todos aquellos próceres del pasado, aferrados como garrapatas a la promesa de unas elecciones que ni siquiera sabemos si se realizarán. Y, de realizarse, sólo servirán como instrumento de medición y terreno de combate de la lucha mortal en defensa de la democracia que libra nuestra sociedad civil contra el caudillo y sus esbirros. Que las utilizan desde ahora mismo para confundirnos, marearnos y distraernos del único y auténtico objetivo: sacar a Chávez del Poder y aplastar de una vez por todas y para siempre al chavismo.


Porque aquí, señores Fermín, Rosales y Arias Cárdenas, no se trata de ganar una gobernación o una alcaldía e irse a la playa, comer perdices y ser felices, como en aquella maravillosa película Nunca en Domingo, de Melina Mercouri. Ni crean tampoco que podrán ocupar una gobernación, una alcaldía o un curul en un Concejo Municipal bajo la autocracia de Hugo Chávez Frías. Mírense de una vez por todas en el espejo habanero. Abran los ojos, despercudan sus cerebros, quítense las telarañas y miren a las profundidades del abismo dictatorial que tenemos ad portas. Las elecciones de agosto – o de cuando los esbirros del chavismo en el CNE estimen pertinente convocarlas – son para el chavismo el truco de prestidigitación y la comparsa en que terminar de enredar la triunfante marcha opositora. A ver si empeñados en pelearse a cuchillada limpia por una botella vacía, los borrachitos de la cuarta terminan por degollarse a sí mismo. Y servirles el Poder total en bandeja de plata a los mafiosos de Miraflores.

Tomen realmente en serio tales elecciones de la única forma posible: no las tomen realmente en serio. La oposición debe usarlas como mero terreno del próximo gran enfrentamiento. Aquel en que el chavismo volverá a trampear, a abusar, a matar, a cometer los mil y un fraudes: con maquinitas o sin maquinitas, con Carrasquero o sin Carrasquero, con Iván Rincón o sin Iván Rincón. El cruento, sangriento y descarado circo del caudillo felón y sus enanos malditos. Para ellos sería maravilloso que nos dejáramos engatusar, fuéramos como corderitos adeco-copeyanos al matadero electoral, se quedaran con el noventa por ciento del Poder y nos dejaran un diez por ciento para legitimación internacional.

Esas elecciones, mis estimados Claudio, Manuel y Francisco – y toda esa zarrapastrosa corte de mendicantes edilicios – no son más que un amago, otro momento más en la lucha mortal entre dictadura y democracia. Quienes allí sean electos deberán someterse a unas elecciones generales en cuanto reconquistemos nuestra democracia, dispongamos de un auténtico CNE y hayamos modificado la constitución para adecuarla a los fines de una democracia verdadera. Por eso: no teman renunciar a sus pretensiones o facilitar las de quienes mejor representan la meta verdadera: aniquilar al chavismo. Si no lo ha comprendido aún, no valen ustedes un centavo. Si lo comprendieron y aún así, perseveran en el error, no tendrán perdón. La pelea es a muerte. Y peleando.

ANTONIO SANCHEZ GARCIA
sanchez2000@cantv.net

Publicado por Nelson Amaral Duarte em Marzo 28, 2004 07:11 AM
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