En las primarias deberían poder participar los votantes y los candidatos que lo deseen. No deberían ser las primarias de la "oposición" (la palabra "oposición" debería desaparecer del léxico político): deberían ser las primarias de Venezuela. Serán realizadas limpiamente por la sociedad civil, porque el Gobierno le ha negado a la gente el derecho inalienable al voto. El mundo las respaldaría, toda vez que representarían una solución pacífica y democrática. Lo más sano que puede pasarle a Venezuela es que entre los chavistas y la sociedad civil haya un intercambio competitivo de ideas sobre cómo dirigir el país. Como quiera que se vea, el resultado sería la victoria de un candidato de la sociedad civil en una segunda vuelta, pero sólo después de atraer a las primarias a candidatos y electores que fueron chavistas. De esta manera sería más fácil derrotar a Chávez y avanzar hacia la reconstrucción y una campaña por la reelección en 2006. La nación, Venezuela, será la gran ganadora con unas primarias abiertas a todos.
PARA CONSTRUIR EL PAIS es necesario realizar unas elecciones primarias abiertas a todos los electores. En Venezuela no hay un líder nacional ni siquiera quien debería serlo realmente lo es: sus propios actos lo descalifican como líder legítimo de toda la nación. Las primarias son necesarias para que surja ese líder y, con suerte, un programa de reconstrucción e inclusión y un nuevo sistema económico.
Digamos que 15 candidatos se lanzan para la presidencia (y eso no es mucho: hace apenas tres meses había 10 candidatos a la presidencia de EEUU por el Partido Demócrata; ahora sólo hay uno, y éste tiene el apoyo de todos los demás). En sus campañas, esos candidatos seguramente plantearán muchas ideas constructivas. El mensaje "yo estoy contra Chávez" no será la única propuesta; los candidatos tendrán que presentar ideas sobre desarrollo, empleo, pobreza, corrupción, una nueva Constitución, inclusión, pesos y contrapesos, petróleo, educación, salud y seguridad a fin de atraer el apoyo de los electores.
En ese intercambio positivo de ideas se podrá encontrar tanto una visión como un líder nuevos, resultantes de una fusión, no sólo para competir con el régimen actual, sino también para liderar a toda la nación incluyendo a los chavistas en un nuevo futuro. Esto es esencial para poner fin a la polarización y marcar el inicio de la paz y la prosperidad para todos.
En las primarias deberían poder participar los votantes y los candidatos que lo deseen. No deberían ser las primarias de la "oposición" (la palabra "oposición" debería desaparecer del léxico político): deberían ser las primarias de Venezuela. Serán realizadas limpiamente por la sociedad civil, porque el Gobierno le ha negado a la gente el derecho inalienable al voto. El mundo las respaldaría, toda vez que representarían una solución pacífica y democrática. Lo más sano que puede pasarle a Venezuela es que entre los chavistas y la sociedad civil haya un intercambio competitivo de ideas sobre cómo dirigir el país. Como quiera que se vea, el resultado sería la victoria de un candidato de la sociedad civil en una segunda vuelta, pero sólo después de atraer a las primarias a candidatos y electores que fueron chavistas. De esta manera sería más fácil derrotar a Chávez y avanzar hacia la reconstrucción y una campaña por la reelección en 2006. La nación, Venezuela, será la gran ganadora con unas primarias abiertas a todos.
MICHAEL ROWAN
mrowan@cantv.net
Traducción Patricia Torres