Abril 20, 2004

ELEGIR LA LIBERTAD

Nelson Mandela pasó años en prisión, libre de quienes lo habían encarcelado, construyendo una sociedad que sea justa e incluya a todos, incluso a quienes fueron sus torturadores. No veía el problema de Suráfrica ni su solución en términos de blanco o negro. Hugo Chávez pasó mucho menos años en la cárcel planeando cómo destruir a sus enemigos, y eso es lo que está haciendo, pero en el proceso se ha destruido a sí mismo con su propio odio. La celda de Mandela era un lugar mucho más cómodó que la celda en la cual estuvo Chávez, porque Mandela siempre fue libre. Igualmente, los venezolanos pueden sentirse liberados de Chávez en el momento en que comprendan la ambigüedad de la vida real.

A LA MENTE LE GUSTA elegir entre blanco o negro, sí o no, esto o aquello, pero la experiencia está llena de grises, quizás y algo más. Quienes creen que la elección política hoy en día radica entre adaptarse al sistema o retirarse del mismo, deberían reflexionar de nuevo. Hay una tercera opción: hacer ambas cosas al mismo tiempo. Una característica de una mente madura es la capacidad de mantener en suspensión dos concepciones contradictorias a medida que la solución que se está elaborando. La mente madura piensa de la siguiente manera:
Primero, el gobierno me ha negado el derecho de votar. Así que organizaré elecciones primarias honestas y abiertas para todos, y simultáneamente continuaré trabajando por un referendo revocatorio, sin esperar que éste tenga lugar de manera justa, y presentaré candidatos en elecciones oficiales, sin esperar que los votos sean contados honestamente.

Segundo, el gobierno me ha negado la justicia. Así que clamaré por justicia y derechos humanos ante las cortes internacionales y la opinión pública mundial, mientras sigo presentando mi caso en tribunales del gobierno que están confabulados en mi contra, sin esperar justicia.

Tercero, el gobierno me ha negado los derechos a trabajar y comerciar. Así que crearé un nuevo sistema para que haya trabajo y oportunidad para todos, mientras sigo esforzándome por mantener a mi familia con dignidad, sin esperar que esa dignidad sea respetada.

En resumen, trabajaré en favor de un cambio del sistema al mismo tiempo que vivo en un sistema que es catastrófico. ¿Por qué? Porque creo que las instituciones de la democracia, la justicia y el trabajo prevalecerán, no los demonios que las controlan actualmente. Me siento libre de demonios y comprometido con las instituciones.

Nelson Mandela pasó años en prisión, libre de quienes lo habían encarcelado, construyendo una sociedad que sea justa e incluya a todos, incluso a quienes fueron sus torturadores. No veía el problema de Suráfrica ni su solución en términos de blanco o negro. Hugo Chávez pasó mucho menos años en la cárcel planeando cómo destruir a sus enemigos, y eso es lo que está haciendo, pero en el proceso se ha destruido a sí mismo con su propio odio. La celda de Mandela era un lugar mucho más cómodó que la celda en la cual estuvo Chávez, porque Mandela siempre fue libre. Igualmente, los venezolanos pueden sentirse liberados de Chávez en el momento en que comprendan la ambigüedad de la vida real.

MICHAEL ROWAN
mrowan@cantv.net

Publicado por Nelson Amaral Duarte em Abril 20, 2004 09:35 PM
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