Abril 22, 2004

DERECHO AL TRABAJO

En vista del evidente fracaso oficial en este campo, y dado que vivimos en democracia protagónica y participativa, nada más procedente y sensato que sugerir, entonces, que sea la propia sociedad civil (sin excluir, claro, a la militar) la que proponga los programas y proyectos alternativos, que atiendan sus necesidades más apremiantes, a la par que generen puestos de trabajo para todos los estratos sociales. Unos foros públicos convocados al efecto, en todos los Estados del país, podrían ser la clave para resolver la grave problemática socioeconómica por la cual atravesamos.

En los últimos años, los mayores cambios en el país se han dado en la participación ciudadana, y al despecho del régimen de gobierno que inicialmente los alentó. Ahora hay más conciencia ciudadana de sus derechos constitucionales, y el pueblo en las calles está expresando su opinión y reclamando acción oficial en positivo. Como no se había visto antes. El problema del desempleo en Venezuela es grave, pues son muchos los venezolanos que no tienen actualmente ocupación remunerada. Hemos visto últimamente manifestaciones de protesta por muchos motivos; pero extrañamente muy pocas en demanda de trabajo.

La Constitución Nacional señala que: "toda persona tiene derecho al trabajo...que es fin del Estado fomentar el empleo; ...que se prohíbe todo tipo de discriminación por razones de política, edad, raza, sexo, credo o por cualquier otra condición". Además, un decreto presidencial vigente garantiza la inamovilidad laboral.

Por tanto, así como existe en Brasil el "Movimiento de los Sin Tierra", así debería haber en Venezuela uno similar que plantee la necesidad real de generar fuentes de trabajo, tanto en le sector oficial como en el privado. Esta sería una valiosa contribución a la lucha que dice el Gobierno tener planteada contra la pobreza; pero que indirectamente también lo sería a la lucha contra la delincuencia por "estado de necesidad" ("hurto famélico", principalmente).

Pero, también una forma de obligar, al Gobierno, a cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes de la República. Aunque es justo reconocer los esfuerzos que éste ha hecho por crear fuentes de trabajo. Sólo que, lamentablemente, sus varios planes al efecto, hasta ahora anunciados, no han dado resultados, a juzgar por los crecientes índices de desempleo registrados (¿incompetencia de los funcionarios encargados?).

Por tanto, en vista del evidente fracaso oficial en este campo, y dado que vivimos en democracia protagónica y participativa, nada más procedente y sensato que sugerir, entonces, que sea la propia sociedad civil (sin excluir, claro, a la militar) la que proponga los programas y proyectos alternativos, que atiendan sus necesidades más apremiantes, a la par que generen puestos de trabajo para todos los estratos sociales. Unos foros públicos convocados al efecto, en todos los Estados del país, podrían ser la clave para resolver la grave problemática socioeconómica aquí señalada.

ANIBAL LUNA LUGO

Publicado por Nelson Amaral Duarte em Abril 22, 2004 08:53 PM
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