Abril 22, 2004

LA MASCARA SOCIAL

A esta satrapía militarizada hay que desenmascararla en su peor vileza: la devastación social en nombre de los pobres. Después de 5 años en los que el régimen de Chávez ha recibido y gastado más de 200 mil millones de dólares, casi un millón de familias venezolanas han engrosado las filas de la pobreza

De acuerdo al INE (antigua OCEI), en el primer semestre de 1999 las familias en situación de pobreza alcanzaban el 42,8%; para el 2003 las familias pobres habían aumentado al 54%. Según la data oficial, 956.260 hogares han caído en pobreza durante la "revolución bonita".

Semejante regresión puede explicarse, entre otros factores, por el desplome del salario real. A comienzos de 1999, el salario mínimo mensual era equivalente a casi 200 dólares. Uno de los más altos en la muy modesta escala de América Latina. Hoy no llega a los 80 dólares, uno de los más bajos de todo el continente.

Otro factor explicativo está en el desempleo. Cuando Chávez arribó a Miraflores la tasa oficial (OCEI) era de 11%. A finales de 2003, esa misma tasa oficial (ahora INE) había subido a 17%. Tal parece que el indicador ha descendido a cerca de 16%. Ello significa que en promedio hay 500.000 desempleados más que el 1998-99.

Cierto que la actividad social del llamado "gobierno bolivariano" se ha hecho más visible a partir del despliegue de las misiones --recordemos con Pompeyo Márquez que éstas se iniciaron luego de 4 años y pico en el poder--, pero no lo es menos que en áreas centrales de la política social los resultados son demasiado precarios.

Por ejemplo, en materia de viviendas de interés social, los datos de la Cámara Venezolana de la Industria de la Construcción demuestran que entre 1999 y 2003 se construyeron el mismo número de viviendas que en el solo año de 1997: 90 mil unidades. En 1998, con el petróleo a 10 dólares por barril se construyeron más de 60 mil viviendas: en el 2003, con el barril rondando los 30 dólares, no se completaron 15 mil.

Así mismo, la generalidad de los derechos laborales, tanto de carácter legal como contractual, se han visto severamente afectados por el olímpico desprecio de las autoridades gubernativas. Cómo no recordar el despido masivo de 20 mil trabajadores de PDVSA sin reconocerles ningún derecho a prestaciones sociales.

Siendo la seguridad personal un tema de política social, tenemos que según la serie estadística de PTJ-Cicpc, el número de muertes violentas en Venezuela paso 4.500 en 1998 a cerca de 14.000 en el 2003. En estos 5 años más de 45.000 personas han perdido la vida por hechos criminales.

La enorme concentración de poder político, militar y financiero (más de 200 mil millones de dólares en un quinquenio) del régimen de Chávez ha producido más que un retroceso, una verdadera devastación social. De allí que eso de la "revolución social" sea una de las máscaras mejor logradas de este despotismo habilidoso.

FERNANDO EGAÑA
flegana@telcel.ne

Publicado por Nelson Amaral Duarte em Abril 22, 2004 10:27 PM
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