En 1980 Chávez se incorporó a la conjura cívico-militar bolivariana inspirada por Douglas Bravo y dirigida, en la FAN y desde la Fuerza Aérea, por William Izarra. Chávez siempre luchó por el liderazgo del grupo revolucionario en el Ejército. El Comité de Militares Bolivarianos, Patrióticos y Revolucionarios lo encuentra entre sus filas.
En uno de los documentos que se conoce de ese grupo de corta vida _posteriormente sus integrantes formarían parte del Ejército Bolivariano Revolucionario (EBR) y del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200) se puede leer: "Nuestro proceso histórico registra en repetidas ocasiones la pérdida de varias porciones del suelo patrio.
Y ahora el gobierno inepto de turno pretende firmar un acuerdo con la República de Colombia en el que se repite esta dolorosa situación, con el único y sencillo fin de satisfacer los objetivos económicos y militares de la geopolítica imperialista norteamericana, dirigida a asegurar y garantizarse los suministros inmediatos de petróleo, sin importarles un bledo el hecho de lesionar la soberanía de nuestra patria". (Documentos de la Revolución Bolivariana, Ediciones del Autor, Mérida, 2004, 2da. edición, p.77).
Chávez, jefe del MBR-200, se planteó comenzar a realizar acciones revolucionarias desde el interior de la FAN. Al aliarse en 1986 con Francisco Arias Cárdenas, aceptó reducir sus movimientos a la conspiración en la FAN. Esa actitud se mantuvo hasta el alzamiento del 4-F de 1992.
La estrategia del Chávez posYare fue utilizar la democracia representativa (táctica) para llegar a la revolución (estrategia). Esa decisión fue tomada por la Dirección del MBR-200 entre 1996 y 1997. Después que llegó por la vía electoral a Miraflores, la revolución cívicomilitar se definió, en lo internacional, como pluripolar-antiestadounidense, y en lo nacional como búsqueda de la igualdad (nuevo socialismo), entendida como sinónimo de libertad. Así, mientras se controlan las instituciones de la democracia representativa para colocarlas al servicio de la revolución, y se completa la etapa de transición al nuevo sistema, se desarrolla una política de crecimiento del Estado revolucionario paralelo (FAN revolucionaria, Pdvsa revolucionaria, Universidad Bolivariana, entre otras instituciones). Luego vendrán el Banco Central de la Revolución, la Policía Unica Revolucionaria, o la Central de Trabajadores de la Revolución.
El proyecto revolucionario se transformó, después de muchos años de conspiración y cinco años de gobierno, en proceso revolucionario empujado desde el poder de Estado.
En ese contexto, donde los enemigos a derrotar fueron, desde el principio, los gobiernos de Estados Unidos y Colombia y sus aliados internos, la Constitución incluyó la figura del revocatorio, pero para ser ejecutada "en" revolución, como forma de la prometida democracia directa. Los llamados "reparos" de las firmas para salir de Chávez son parte de las reglas de juego de la revolución.
La estrategia ha sido expresada con claridad por Hugo Chávez. Como parte de la etapa de transición se permiten, tácticamente, las elecciones a gobernadores y alcaldes. Pero no el revocatorio. Se firma en una revolución, no en una democracia representativa.
ALBERTO GARRIDO
Publicado por Nelson Amaral Duarte em Abril 27, 2004 12:46 PM