Serias dudas afloraron ayer tanto en Venezuela como en Colombia, respecto al anuncio dado a conocer este domingo en cadena de radio y televisión por el presidente Hugo Chávez, en relación al supuesto plan de los paramilitares del vecino país para derrocarle e, incluso, cometer un magnicidio. En la versión de Chávez, 56 presuntos paramilitares colombianos fueron detenidos por la Disip en el sector Sabaneta de El Hatillo, en el estado Miranda. "Se inició una operación a partir de las dos y media de la madrugada y la primera captura fue de un importante jefe paramilitar colombiano, y luego antes de que el sol saliera ya se habían capturado 53 paramilitares con uniformes militares de Venezuela", planteó Chávez. Consultado en Bogotá, el presidente Alvaro Uribe se mostró parco sobre el particular. Asimismo, llamó la atención que los paramilitares de la historia presidencial llegaron hasta El Hatillo sin ser detectados en alcabala alguna. Además fueron apresados sin oponer resistencia. No hubo el más mínimo enfrentamiento, y el único de ellos que fue presentado ante las cámaras solitarias del canal 8, estaba encapuchado. El alcalde de Baruta, Henrique Capriles Radonski, calificó la captura de supuestos paramilitares como una suerte de cortina de humo para tapar todos los aconteceres que ha vivido el país en los últimos días, además refirió no creer en paramilitares sin armas. Adjetivó de "show" la actuación de los cuerpos de seguridad. "Escuchamos desde muy tempranas horas de la mañana al ministro Jesse Chacón responsabilizándome a mí directamente, al tiempo que el diputado Willian Lara y el ministro Lucas Rincón dijeron que se habían encontrado unos cachitos comprados en unas panaderías de Chacao y Baruta, ojalá que no se los hayan comido, para que sean, por lo que veo, parte de las pruebas". Por su parte, el alcalde de El Hatillo, Alfredo Catalán, indicó que la captura de un presunto grupo de paramilitares fue un procedimiento iniciado por la PM, Polimiranda y las policías de El Hatillo y Baruta. Basó sus declaraciones con un video grabado por los efectivos de Polihatillo, en el que se desmuestran las acciones de los funcionarios que actuaron.
Contradicciones
Detonaciones sin ruido Una de las actividades que refirieron los voceros oficiales se practicaban en la finca Daktari, donde se instalaba el campo de entrenamiento desde hacía 46 días, era la práctica de tiro. Sin embargo, los vecinos del sector refirieron nunca escuchar detonaciones ni ver en una comunidad tan pequeña como La Mata la presencia de la centena de presuntos paramilitares.
Prácticas de civil Los uniformes que los detenidos vestían eran nuevos, no tenían rastros de tierra. Los distintivos de esos eran de Seguridad Urbana, Servicios PPA y de la Cuarta Brigada del Ejército venezolano. El detenido que habló encapuchado ante cámaras explicó que el sábado les entregaron los conjuntos.
Condescendencia Los efectivos de la Policía Política fueron muy abiertos con los medios de comunicación privados. A diferencia de procedimientos anteriores, colaboraron con la prensa para que obtuvieran los detalles pertinentes del caso, tuvieran las imágenes correspondientes y permitieron que uno de los detenidos rindiera declaración encapuchado.
Fuente: www.eluniversal.com