Uribe ha declarado formalmente la guerra a la insurgencia colombiana. El Presidente de Colombia ha asegurado que no hay ya caminos hacia la paz. La guerra de Uribe tiene dos enemigos estratégicos: la insurgencia bolivariana colombiana y la revolución bolivariana venezolana. Gómez Hurtado, el senador que impulsó la petición a la OEA para que se aplicara la Carta Democrática en Venezuela, lo expresó con franqueza. Gómez dijo que la suerte del Estado colombiano se encontraba atada al destino del proceso político venezolano.
Es una cuestión de sentido común. En Colombia hay una poderosa guerrilla, las FARC, que se reivindica revolucionaria y bolivariana. En Venezuela hay un poder de Estado que se identifica como revolucionario bolivariano. Las FARC han declarado una y otra vez que perciben al gobierno de Chávez como amigo del proyecto revolucionario bolivariano. Chávez se ha mostrado neutral ante el conflicto bélico colombiano, pero su discurso nunca ha cesado de atacar la oligarquía colombiana.
Para tratar de finalizar la guerra colombiana se montaron negociaciones de paz entre la insurgencia y distintos gobiernos colombianos. El último "diálogo" realizado entre la guerrilla y el gobierno de Pastrana estuvo desde el principio condenado al fracaso. Pero le permitió a la guerrilla extenderse hacia el interior de las ciudades y transformarse en rural-urbana. Mientras tanto, las Fuerzas Armadas colombianas lograron crecer en hombres y pertrechos en el marco del Plan Colombia, producto de la conformación de un eje político-militar Estados Unidos-Colombia. La conversación de paz fue, en realidad, un proceso de acumulación de fuerzas entre las partes enemigas, que se prepararon para un conflicto de naturaleza distinta. Es decir, total.
Daniel W.Christman, uno de los autores del Informe "Andes 2020" (elaborado por el Consejo de Relaciones Exteriores en el año 2004) afirma en ese documento que la fumigación de los cultivos de droga "está desconectada con la realidad rural de la región". Daniel W.Christman es el encargado de relaciones internacionales de la Cámara de Comercio de Estados Unidos. El papel de trabajo indica que "el conflicto armado, el narcotráfico, el peso regional del país, su influencia económica y las fronteras que comparte con tres de los cuatro países andinos la convierten en el punto más algido de Los Andes". El fracaso de Colombia (léase Plan Colombia), señala el informe, compromete la seguridad en Los Andes y en el hemisferio.
Otro informe, del PNUD (2003), "El conflicto, callejón con salida", destaca que "la internacionalización del conflicto colombiano es poco más que un eufemismo para decir que su evolución depende más y más de Washington". Acusa a Estados Unidos _igual que "Andes 2020"_ de actuar con "miopía" en la crisis andina. Para "Andes 2020" la "miopía" de Estados Unidos consiste en haber centrado la mira en el "foco antinarcóticos".
Por eso Uribe ha planteado la guerra contra la insurgencia como de base militar, vieja tesis de los halcones del Comando Sur. Ahora el Plan Colombia será Colombia-Patriota. La primera etapa se desarrollará en Colombia y luego pasará a ser Colombia-Andino (Patriota). En ese momento tomará forma el Plan Venezuela, frontera mediante.
ALBERTO GARRIDO