Está completamente claro, que la supuesta captura de un "grupo de paramilitares" en jurisdicción del municipio El Hatillo del estado Miranda en la madrugada del sábado 8 para domingo 9 de mayo de 2.004, fue una operación apresurada -montada a toda carrera, por los laboratorios de guerra sucia del chavismo- para que los titulares de los medios (radiales, impresos y televisivos), no destacasen -el Día de las Madres- que aproximadamente un millón de venezolanos acudió a la convocatoria de la ONG "Súmate", para que en el transcurso del día sábado 8 de mayo, acudiesen en todo el país a alguno de los más de 2.500 centros atendidos por 25 mil voluntarios de la sociedad civil y de los partidos políticos democráticos, a verificar el estado de su firma, con la cual solicitaron el pasado diciembre de 2.003, la convocatoria de un referéndum revocatorio del mandato del presidente de la república, en ejercicio de su derecho constitucional, establecido en el artículo 72 de la Carta Magna de Venezuela.
Por muy atroces que sean; tanto la burda patraña chavista de la captura de supuestos paramilitares, como la ola represiva (que montada sobre esa mentira) fue desatada contra la oposición democrática y pacífica -y los medios de comunicación-; estos últimos deben hallar la forma de informarle detalladamente a los venezolanos, sobre el contundente éxito de la "Operación Remate" organizada por Súmate y la Coordinadora Democrática, porque es una enorme equivocación, ignorar al millón de venezolanos que acudió a verificar el estatus de su firma, para concentrar su atención en las 80 marionetas "paramilitares" y la menos de una docena de allanamientos arbitrarios que han perpetrado los esbirros del régimen comunista que oprime a Venezuela.
¿ES QUE NO SE DAN CUENTA?
Como aprendió Fidel Castro en la Sierra Maestra Cubana, no es necesario ni censurar, ni controlar a los medios de comunicación, mediante las amenazas, la extorsión impositiva, el retiro de la publicidad oficial, ó adquiriéndolos en propiedad, basta con "venderles cada día" historias que resulten irresistibles a los editores, directores y jefes de información, para lograr que los millones de habitantes del país no se enteren de su enorme fortaleza cívica y de cómo han acorralado a un régimen despótico, sin echar mano del expediente de la violencia.
Los dueños, directores y periodistas de los medios de comunicación social, tienen una gigantesca responsabilidad en la aciaga coyuntura histórica que vive nuestro país, y es necesario que utilicen su creatividad e ingenio, para no dejar de informarle a los ciudadanos sobre el enorme tamaño de su fortaleza democrática, y evitar que las acciones de terrorismo psicológico que pone en práctica el régimen comunista -cada día- los impulse muy equivocadamente a creer, que los esbirros del gobierno, tienen la capacidad de detener o allanar las residencias o lugares de trabajo, de todos los venezolanos, porque eso está totalmente alejado de la realidad.
Pero los medios, no podrán cumplir con esta legítima defensa de la Democracia y de la Libertad, sin el auxilio cotidiano de los partidos políticos y las ONG democráticas, quienes tienen la enorme responsabilidad de -diariamente- generar las noticias que difundirán los medios, ya que éstos -por su obligación de ecuanimidad informativa- deben cubrir en detalle la campaña terrorista del régimen, que sería de lo único que se enterarían los venezolanos ante la ausencia de noticias generadas por la sociedad democrática.
Los partidos políticos -y las ONG- democráticos deben "armar diariamente un escándalo", en forma nada diferente a como una gallina cacarea cada vez que pone un huevo.
Los partidos políticos -y las ONG- democráticos deben salir a la calle de cada barrio, de cada urbanización, pueblo y ciudad de Venezuela, a informarle a los vecinos -mediante altavoces, si los medios no los atienden- sobre sus éxitos cívicos y democráticos. Los vecinos deben saber diariamente la verdad:
Que ellos son la inmensa mayoría de los más de 23 millones de venezolanos, que no solamente no están de acuerdo con el régimen chavista, sino que lo sacarán del poder con sus votos, en el inminente referéndum revocatorio.
CARLOS EDUARDO RUIZ