Mayo 12, 2004

PARAMILITARES

Este fin de semana nos sorprendió un nuevo evento: la detención de más de sesenta ciudadanos quienes, según ha informado el gobierno venezolano, son "paramilitares" de nacionalidad colombiana, quienes se encuentran en el país para perpetrar actos terroristas contra la Fuerza Armada Venezolana y para propiciar la desestabilización del Gobierno. De ser cierta esta versión, le aconsejaría a los dos generales en jefe: Rincón y García, que estudien con detenimiento las causas de este grave hecho que, a mi modo de ver, no es más que la reacción de un grupo de gente ante la negación de los principios de la democracia y al irrespeto practicado por el Gobierno contra el estado de derecho y los derechos humanos fundamentales. Así, pues, para resolver el problema la solución es sencilla: hay que suprimir la causa.

De igual manera, deberían considerar que no fue por casualidad que estos paramilitares se instalaron en Caracas para entrenarse y delinquir. Ingresaron a Venezuela de alguna manera: si fue legalmente, los despachos ejecutivos que dirigen estos dos ministros son cómplices de ese ingreso, y si la entrada fue ilegal entonces son incompetentes para cumplir su deber. De tal manera que las de claraciones ofrecidas por el pre sidente Chávez terminarían señalándoles como incompetentes o como cómplices.

Sin embargo, lo turbio y confuso del caso hace pensar que, como de costumbre, las cosas no son tal y como se ha señalado.

Recordemos que en el caso Montesinos, el Gobierno afirmó de manera reiterada que este señor nunca había estado en Venezuela, incluso un diputado de la Asamblea Nacional mintió al asegurar que Montesinos había sido asesinado en Perú; poco después fue detenido en Caracas bajo extrañas circunstancias que hicieron al caso cada día más confuso. Lo único que quedó claro fue que al Gobierno no le convenía que se aclararan los hechos.

Igual cosa ha venido ocurriendo con el caso que condujo a la muerte de los dos soldados quemados en el Fuerte Mara: falsedad y ocultamiento de la verdad en las declaraciones aportadas por la línea de mando que va desde el comandante en jefe de la Fuerza Armada: Hugo Chávez, hasta el comandante de la división: Wilfredo Silva. Después de ello, múltiples versiones y la fingida renuncia de un ministro metido en tema que no le corresponde, todo para confundir hasta el punto en que ya no se pueda esclarecer los hechos para establecer las responsabilidades.

Pues bien, parece que esto de los paramilitares podría ser algo similar: nuevamente los funcionarios de alto nivel mienten y ocultan la verdad mientras manipulan los hechos para confundir a la opinión pública sobre el verdadero origen de un incidente que podría haber sido originado por el propio Gobierno con fines aún insospechados.

GUAICAIPURO LAMEDA MONTERO
g_lameda@hotmail.com

Publicado por Nelson Amaral Duarte em Mayo 12, 2004 12:09 PM
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