Mayo 25, 2004

SÚMATE

Si algo positivo existe hoy en la vida nacional es la masiva y creciente participación de la sociedad civil en los asuntos públicos.

Un ejemplo digno de ser singularizado es el de Súmate, asociación civil cuyos altos niveles de eficacia y eficiencia contrastan con el bajo rendimientos, dispersión e improvisación del CNE. Otro ejemplo digno de señalar es el de la multitudinaria participación de la población civil en las marchas de ciudadanos que unas veces apoyan iniciativas de la oposición y otras critican actuaciones del gobierno autocrático.

Autocracia es el nombre que iniciándose el Tercer Milenio se le aplica hoy a los gobiernos que por la vigencia de leyes internacionales no pueden encarcelar, torturar o asesinar impunemente a sus opositores, como lo hicieron los gobiernos de Juan Vicente Gómez, Rafael Leonidas Trujillo, Anastasio Somoza o Marcos Pérez Jiménez, entre otros. Sin embargo, los autócratas de hoy aplican nuevas fórmulas de coacción, como es la de despedir injustificadamente a los funcionarios y empleados públicos que en el libre ejercicio de sus derechos y actuando dentro del marco del ordenamiento jurídico solicitan ante el CNE la celebración de un referendo para revocar el mandato del Presidente de la República. Las torturas de hoy -que se sepa- no son físicas sino morales, como por ejemplo desalojar de las viviendas que ocupan a trabajadores injustamente despedidos; despedir o amenazar con despedir a aquellos que solicitaron, de conformidad con lo establecido en la Constitución Nacional, la celebración de un Referendo revocatorio del mandato presidencial.

Frente al gobierno autocrático se ha puesto de pie y ha salido a manifestar públicamente su protesta la sociedad civil. Ahora la vida pública no le pertenece en exclusividad a las organizaciones políticas, sean del gobierno o de la oposición. La ciudadanía ha dado un paso al frente. Se ha hecho presente, asumiendo responsabilidades que no son delegables. En el caso de Súmate no se trata de un partido político sino de una organización no gubernamental que haciendo un alarde de buena gerencia se hace presente para darle un mayor grado de eficiencia a la participación ciudadana. Lo que seguramente irrita mas a las autoridades es que esa iniciativa ha demostrado tener mas poder de convocatoria y mayores niveles de eficiencia que el mismo Consejo Nacional Electoral.

Súmate simboliza hoy la participación activa de la ciudadanía en el ejercicio de una responsabilidad que es irrevocable e indelegable, como es la de establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica que consolide, entre otros valores, la libertad, independencia, paz, solidaridad, bien común y justicia social.

Lo cierto es que mientras el voluntariado civil de Súmate ha demostrado idoneidad, inteligencia, eficacia y eficiencia, el CNE no termina de sacudirse aquella imagen "del 28, el 28, el 28" que permanece desde entonces en la memoria colectiva y que las nuevas autoridades, lejos de borrarla, se empeñan con su actuación en recordarla.

Lo cierto es que mientras la actuación de Súmate enorgullece a millones de venezolanos, la del CNE los aveguenza.

FERNANDO CHUMACEIRO

Publicado por Nelson Amaral Duarte em Mayo 25, 2004 10:12 PM
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