Mayo 26, 2004

UNA NUEVA ENCRUCIJADA

El proximo fin de semana se abre una encrucijada de tres vías para la oposición venezolana. Durante esos días se llevará a cabo el proceso de "reparo" como requisito previo a la convocatoria del referendo revocatorio presidencial. Por supuesto que es mi aspiración y mantengo la fe en que dentro de unos quince días el Consejo Nacional Electoral anunciará la fecha en la cual se celebrará este referendo revocatorio como el camino que impone la voluntad soberana de un grupo de venezolanos que ha perseverado y vencido todos los obstáculos interpuestos durante más de un año.

Sin embargo, las aspiraciones y la fe no son suficientes para que ello ocurra, ya que la conducta manifiesta por quienes apoyan la gestión de Hugo Chávez nos indica que ellos no tienen la voluntad para instrumentar la solución pacífica, democrática, electoral y constitucional que, ante la crisis venezolana, se acordó en mayo del año pasado.

Muy a pesar del acuerdo suscrito, tanto los venezolanos como los observadores extranjeros y la comunidad internacional han constatado que, llegada la fecha, la conducta del gobierno dista mucho de su compromiso y ahora se hace todo lo posible para evitar que ocurra el referendo revocatorio. Esta conducta, probablemente, se origina en el temor a comprobar mediante un acto soberano que ya la mayoría de los venezolanos no les quiere al frente del Poder Ejecutivo, y de las implicaciones, consecuencias y responsabilidades que habrán de asumir una vez revocado el mandato presidencial que les fue conferido.

Ante esta realidad, es de presumir que el sector de gobierno tomará el acto de "reparos" como una nueva oportunidad para dificultar y diferir la convocatoria del referendo revocatorio, esta vez con la aspiración de coronar una victoria adicional: diferirlo para pasado el 19 de agosto de 2004, con lo cual se habrá cercenado la posibilidad de convocar una elección para escoger al Presidente que culminaría el período de gobierno, mientras le exige al liderazgo de oposición que apele a los mecanismos jurídico-administrativos para reclamar ante las eventuales trampas o manipulaciones que se invoquen, so pena de acusarles de fascistas, gol pistas y toda la sarta de calificativos que ya estamos acostumbrados a escuchar.

De ser así, aparecen las otras dos vías en la encrucijada: una, para continuar con ese camino marcado por el gobierno y aceptar que continúa la lucha, aun cuando sería el vicepresidente ejecutivo quien se encargue de la Presidencia de la República para luego vencer nuevos obstáculos destinados a diferir hasta finales del 2006 sin éxito alguno para la oposición; la otra, invocar la violación de la voluntad ejercida por un grupo de venezolanos e imponerla con la fuerza soberana que confiere la constitución nacional.

GUAICAIPURO LAMEDA MONTERO
g_lameda@hotmail.com

Publicado por Nelson Amaral Duarte em Mayo 26, 2004 12:38 PM
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