El radicalismo de muchos que, más por prebendas que por convicciones, presiona para el desconocimiento de los resultados de los reparos y, por tanto, la inmediata convocatoria al referendo revocatorio presidencial, denota que para ese sector del chavismo lo importante es mantenerse en el poder. Mientras se tuviera la apariencia de demócrata la situación era ideal, pero si esa apariencia se pierde, simplemente ese sería el costo para mantenerse.
Pensar que ese costo es bajo constituye una acto de ignorancia suprema. En un sistema que fue diseñado para obstruir la manifestación de la voluntad de la gente, se dictaron reglas más allá de lo constitucionalmente previsto para entrabar el proceso de recolección de firmas y, sin embargo, las firmas fueron recogidas. Luego se dictaron normas "sobrevenidas" de aplicación retroactiva para invalidarlas y se valoraron de manera distinta a como inicialmente se había previsto.
Pasados cinco meses se llegó a un proceso de reparos del cual fueron excluidos un grupo inmenso de venezolanos sin justificación alguna y a otro grupo, no menos importante, se le presionó para que se retiraran indebidamente. Aún así la gente se expresó.
ARGUMENTA EL PRESIDENTE que él ganó con más del cincuenta por ciento de los votos válidos que se emitieron en esa oportunidad, lo cual es cierto. Alega que reunir hoy en día un veinte por ciento de venezolanos para convocar su revocatorio en una población electoral de casi trece millones de personas es una victoria pírrica y se siente propietario del resto de las voluntades que no lograron expresarse, y eso es incierto.
No recuerda o no quiere recordar el Presidente que él obtuvo algo más del 50% de los votos cuando fue electo y ello representó 3.800.000 votos, sobre un universo de un poco más de once millones de electores inscritos en el Registro Electoral para aquel entonces, lo que significa que ganó con el voto de aproximadamente el 34% de los electores inscritos. Cuando hace su explicación sobre lo insignificante que le parece que la oposición haya llegado a reunir más del 20% de las firmas requerida para solicitar el revocatorio si se basa en el REP, mas cuando lo compara con los votos que él obtuvo cuando fue electo, olvida mencionar este dato.
Hay que sumar también la más grotesca e inhumana campaña de presión e intimidación para coaccionar la voluntad de la gente que desde todas las instancias gubernamentales se realizó. Más de uno tuvo que retirar su firma con lágrimas en los ojos, humillado como ciudadano, castrado en el ejercicio de sus derechos políticos. Ese ciudadano no es chavista, es un venezolano que en cualquier proceso electoral secreto pasará la factura y cobrará. Igual cobrarán todos aquellos que fueron excluidos sin explicación alguna por un CNE que cambió las reglas y le terminó diciendo que no tenía derecho a expresar su voluntad, ni siquiera a repararla. También cobrarán todos aquellos que intimidados por las listas de Tascón referidas al primer proceso de recolección de firmas, tuvieron que abstenerse en el segundo proceso por temor a represalias.
NO EN BALDE el sufragio es universal, directo y secreto en Venezuela. Así lo aprendió cada venezolano desde la adolescencia. Esas tres palabras que en clases de lo que antes se llamaba "moral y cívica" se memorizaban y repetían a manera de estribillo, se grabaron en la piel de cada ciudadano. Cada uno de nosotros cuando votó por primera vez comenzó a entender el significado de cada una de ellas. Al llegar a la mayoría de edad e inscribirnos en el Registro Electoral cobró contenido la universalidad del derecho, todos tenemos derecho a decidir quién nos gobierna y quién no. Cuando nos tocó entrar al Centro de Votación cobraron sentido las otras dos palabras, frente al tarjetón lleno de candidatos uno vota directamente por uno de los postulados y además lo hace secretamente detrás de un plástico negro, para que nadie vea por quién lo hace, para que nadie sea presionado. Allí, detrás de la cortina, sólo con su conciencia decidimos quién se queda y quién se va.
ESA ES LA GRAN diferencia entre la manifestación de voluntad pública que en algunos casos pudo ser coaccionada para ser variada entre el primer firmazo y el proceso de reparos, y el acto revocatorio presidencial que debe ser convocado. Universal, directo y secreto. Todos sabemos perfectamente lo que ello significa. Nos incluye a todos los venezolanos mayores de edad no sometidos a inhabilitación política, que directamente iremos a votar por un sí o por un no ante la pregunta que se nos formule sobre si deseamos revocarle el mandato al presidente Chávez y, sin que nadie nos controle, detrás de la cortina negra, marcaremos la opción de nuestra preferencia sin temor a represalias.
GERARDO BLYDE
gblyde@cantv.net