La Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) mostró hoy su "enorme preocupación" por las dudas surgidas en torno al referendo celebrado el pasado domingo y llamó a un diálogo sincero que lleve a la reconciliación. El presidente de la CEV, Baltazar Porras, manifestó desde Caracas a la radio colombiana Caracol que "ciertamente existen muchas dudas con respecto a los resultados" del referendo, en el que, según cifras oficiales, los venezolanos ratificaron en el cargo al presidente Hugo Chávez. El arzobispo de la ciudad de Mérida, anunció que en las próximas horas la iglesia Católica de su país pedirá, para "ir por los caminos de la reconciliación y el reencuentro de los venezolanos (...), disipar todas las dudas que han estado acompañando a la sociedad venezolana y a un buen sector (de la población) a lo largo de estos últimos años".
Porras señaló que el referendo no sólo debe significar "el triunfo de una parte sobre la otra, sino la posibilidad de la reconciliación del país". Manifestó su preocupación porque el futuro no sea "de paz y tranquilidad, sino de mayor inestabilidad". Afirmó que aunque el Consejo Nacional Electoral (CNE) es, por ley, el órgano competente para que dé garantía y transparencia a las votaciones, "de todos es sabido que a lo largo de estos últimos años son muchos los cuestionamientos" sobre ese organismo "por el control casi absoluto" que tienen en él los representantes de oficialismo.
"Vemos en esto una situación más de inestabilidad, cuando la gran demostración que ha dado el pueblo venezolano es la de querer buscar caminos de paz" para superar la pobreza, para aumentar el empleo, para que haya "un ámbito de libertades mayores con la ayuda de unos poderes públicos, que deberían ser autónomos, pero lamentablemente no lo son", puntualizó el prelado.
Aseveró que la "enorme preocupación" que hay en Venezuela no sólo proviene de "gente que podríamos llamar opositora, sino de gente que tiene afinidades con el oficialismo, pero que ve que la convivencia desde el nivel familiar hasta los altos niveles, está fracturada". Sobre el aval al triunfo de Chávez de los observadores internacionales -el Centro Carter y la Organización de Estados Americanos (OEA)-, afirmó que en esta ocasión, "a diferencia de lo que se hizo en otros procesos, hubo una serie de aspectos a los que no tuvieron acceso directo" los veedores. "Las dudas vienen desde antes, porque no se permitieron auditorías previas, auditorías en caliente, y muchos otros aspectos", como el hecho de que la noche anterior al referendo, "en muchas mesas electorales fueron cambiadas muchas de las personas que las conformaban". "Los veedores lo que vieron fueron las actas que salen de la máquina y lo que transmitieron fue exactamente eso", indicó Porras.
Sobre el llamamiento de Chávez a un diálogo nacional una vez se conocieron los resultados, Porras subrayó que "no es la primera vez que se ha llamado a un diálogo que después no resulta tal y por eso se necesita de un diálogo con una agenda muy clara".
Fuente: Agencia EFE /www.2001.com.ve

El ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter y la jefa de la delegación observadora de la Organización de Estados Americanos, Jennifer MacCoy, se encuentran en el Consejo Nacional Electoral para sostener un encuentro con el presidente del organismo, Francisco Carrasquero a fin de analizar un balance del proceso refrendario.
Es probable que el representante del Centro Carter se dirija a los medios de comunicación.
Fuente: www.unionradio.com.ve
El diputado por Primero Justicia, Julio Borges, pidió al Centro Carter inste al presidente del Consejo Nacional Electoral, Francisco Carrasquero, permita el conteo de papeletas del voto. "Resulta increíble que a estas alturas no se ha hecho conteo de votos, sino de actas. Le pedimos a la observación internacional podamos tener acceso a ese conteo de sufragios para disipar las dudas".
Borges llamó a todos los miembros de Primero Justicia "vayan a todas las guarniciones, a todos los CNE en todos los estados, a estar allí haciendo vigilia a proteger eso así sea con la presión moral, que todo el país se monte en una sola consigna para buscar la verdad en el conteo de las papeletas".
El parlamentario señaló que el organismo comicial se ha rehusado a recibir a la oposición. "Les prometo una cosa, que si en ese conteo hecho bien, no el sorteo mamarracho de las 190 mesas, sino un buen sorteo gana el No, me pongo en la disposición del gobierno para seguir adelante sin mirar atrás".
Fuente: www.unionradio.com.ve
Un grupo de vecinos y transeúntes de la ciudad de Barcelona, estado Anzoátegui, denunciaron a las autoridades el hallazgo de un lote de papeletas electorales que habrían sido lanzadas en plena vía pública.
Aunque los cuerpos policiales ya se encuentran en el lugar, todavía se desconoce la cantidad de papeles encontrados en esta zona, específicamente en la avenida Intercomunal de Barcelona.
"Las encontramos tiradas en la calle. Estamos esperando cerca para saber de que se trata esto", dijo una de las vecinas que encontró el material comicial que "pertenece al sector dos de Brisas del Mar".
La denuncia también será realizada ante la sede de la Fiscalía General de la República en esta entidad.
Fuente: www.el-nacional.com
Nada más sensato y tranquilizador que la propuesta formulada por el representante de la CD, Alberto Quirós Corradi, para que en presencia de todas las partes involucradas se proceda a cotejar los resultados electrónicos del referendo con el voto físico, en papelitos, depositado en las urnas.
Luego del innegable espaldarazo que el Centro Carter y la OEA dieron al CNE y a los resultados anunciados, las dudas, aún persistentes, sólo podrán ser despejadas mediante el descarte definitivo de la posibilidad de que se haya producido un fraude electrónico. En otras palabras, que la manipulación del software haya permitido convertir en No lo que era un Sí, trastocándose la voluntad de los electores.
¿Están ya los papelitos en Caracas y, si fuera así, se procedió a su traslado preservando su contenido? No lo sabemos, pero, como lo dijo el propio Quirós, cambiar cinco o seis millones de papelitos requiere mucho tiempo, a diferencia de un simple teclazo de computadora, suficiente para torcer el destino de un país.
De allí la urgencia de que el procedimiento se realice lo antes posible, de manera que no haya tiempo para malos entendidos, de una vez por todas resplandezca la verdad y cada quien asuma el papel que le corresponde. Si las cuentas virtuales coinciden con las físicas, muy bien, la Coordinadora deberá reconocer sin mezquindades el triunfo del oficialismo. Pero si ocurre lo contrario, Chávez tendrá que irse de Miraflores. Ese simple conteo devolverá la tranquilidad al país, restablecerá la calma a punto de perderse y le restituirá al CNE la tan maltrecha credibilidad de sus miembros.
No obstante, las graves irregularidades que precedieron a las mismas votaciones y algunas contradicciones entre las versiones de Carter y de Gaviria, no somos quiénes para poner en tela de juicio la imparcialidad de las instituciones que representan o su eficiencia en la dura tarea de lidiar con procesos electorales en países difíciles como el nuestro. Sólo que el sistema utilizado en Venezuela es nuevo, incluso para ellos, y descartar el fraude también resultará saludable para la OEA y el Centro Carter.
Ahora, el fraude no significa únicamente alterar resultados electorales mediante las artimañas de un hacker. Fraude es, también, el abultamiento artificial del REP, las migraciones inconsultas de electores, las trabas que le pusieron a los votantes en el exterior, la utilización escandalosa de los recursos públicos para la campaña electoral y el abuso de poder, así como la compra de conciencia y la manipulación de los más vulnerables a través de dádivas intrascendentes que no resuelven los problemas de fondo.
Fraude resulta, igualmente, un revocatorio cuyos principales cometidos: reunificar al país, conjurar la violencia y darle salida pacífica a la crisis política, no parecen haberse alcanzado. El país está dividido, como antes, en dos pedazos más o menos iguales y, a juzgar por el discurso del madrugonazo presidencial, no existe la menor intención de rectificar. Antes bien, se dijo que ahora sí Venezuela cambió para siempre y no volverá a cambiar jamás, que es un volver atrás. Es decir, seguiremos pugnando, unos por someter a los otros y éstos por no permitirlo. Y una cosa es cambiar para siempre y otra estar cambiando siempre.
ROBERTO GIUSTI
La decisión del CNE que dio ganador a Chávez en el referendo revocatorio es una salida institucional. Pero no representa una solución política para la profunda división que viven los venezolanos. Algunos coordinadores _no pocos_ de la oposición creyeron, y así lo transmitieron a la masa opositora, que el referendo revocatorio se trataba de una confrontación en el marco de las reglas de la democracia representativa. Jamás fue así. El enfrentamiento entre Chávez y la oposición se planteó entre dos filosofías de vida, dos modelos políticos, dos proyectos de país, dos formas distintas de plantarse en el continente y en el mundo.
Chávez está claro en lo que persigue, pero la oposición está representada por la Coordinadora Democrática, una torre de Babel donde se hablan decenas de idiomas políticos, pero la lengua dominante es la de los viejos partidos, que han cabalgado sobre el descontento existente contra el jefe de la revolución travestidos en conductores de la llamada sociedad civil. De ahí que el "No volverán" y el "No hay marcha atrás" adquiriera sentido para los partidarios de la revolución.
Para los revolucionarios no se trata solamente de repudiar la represión al pasado insurgente. Se refiere a un proceso "en etapa de transición", como lo reiteró Chávez en su discurso de la madrugada de ayer, que a partir de la relegitimación otorgada por el revocatorio entra en fase de aceleración, una precipitación que estaba originalmente prevista para el año 2006, cuando debe realizarse una nueva elección presidencial.
En la nueva etapa, de acuerdo con palabras de Chávez, la Coordinadora tendrá la oportunidad de atravesar la puerta abierta por la revolución para que los racionales adversarios puedan calcular los beneficios de su incorporación al proceso en calidad de políticos de compañía. Quien no quiera pasar por el resquicio que deja el muro rojo será dueño de sus consecuencias. Cuando la puerta se cierre, los que queden del lado de afuera comprenderán por qué Chávez afirma que se está con la revolución o contra ella.
Chávez también ofreció a los miembros de la Coordinadora la posibilidad de acudir a las elecciones de gobernadores y alcaldes, algo que será aceptado por varios de los aliados de ocasión, que tiempo tendrán de sobra para denunciar fraudes en el futuro próximo. Si se suman las elecciones venideras con las de 2005 para parlamentarios y las de 2006 para ratificar constitucionalmente al jefe de Estado, algunos de los antiguos políticos sobrevivirán, así sea en un rincón de Cuarta categoría que parecerá de Quinta.
El proceso seguirá su curso, desafiando a la Casa Blanca hasta que bajen los precios del petróleo o el progreso de la revolución continental se transforme en una amenaza real para el gigante del Norte y entonces el Comando Sur se haga cargo de las cuestiones políticas que hasta ahora son del dominio del Departamento de Estado.
La esperanza del revocatorio como salida "constitucional, pacífica, democrática y electoral" de Chávez del poder ha quedado guardada bajo llave en el baúl personal de Bush, quien no finaliza de comprender que también de petróleo puede morir ahogado un gobierno.
La revolución ha comenzado una nueva etapa. La oposición _interna y externa_ también. Carter y Gaviria pueden retornar tranquilos a sus casas. Por ahora, no volverán.
ALBERTO GARRIDO

Fuente: www.notitarde.com
Una persona murió y otras siete resultaron heridas tras ataque a balazos de violentos chavistas en los alrededores de la plaza Francia de Altamira. Los oficialistas, todos identificados con boinas y franelas rojas, llegaron en moto para atacar a la concentración de la oposición.